El partido entre Juventus y Génova terminó con un monólogo rossoblù: Génova ganó 2-0 en el minuto 45, mientras que el antiguo equipo de Turín nunca logró entrar al campo. El partido, disputado en los "Ferraris", estuvo dominado por los Grifone desde el principio, con una niebla de bombas de humo envolviendo el estadio en los primeros minutos.

El primer gol llegó inmediatamente después de que se disipara la niebla, cuando un córner de Ellertsson se convirtió en una gran oportunidad. Su zurdazo se fue alto, pero la situación derivó en una acción colectiva. Baldanzi tomó el balón por la izquierda, pasó un balón para cruzar el área y Ehizibue remató de primera intención, superando al portero Vicario. El gol rompió el equilibrio y le dio el liderato al Génova.

El segundo gol lo volvió a marcar Baldanzi, esta vez con un disparo lejano. Tras un error de Kalulu, Vitinha pasó el balón a Baldanzi, que disparó al arco con un desvío que superó a Vicario. Antes del descanso, Kalulu intentó empatar, pero el portero de la Juventus defendió bien el disparo dejando el gol pendiente.

La Juventus no estuvo presente en el terreno de juego, por lo que el equipo de De Rossi no tuvo posibilidades de entrar al partido. El Grifone mostró mucha energía y utilizó las bandas para crear ocasiones, pero la defensa de la Juventus se mantuvo en pie. Osmajic intentó crear una situación de peligro, pero su disparo se marchó fuera de la red.

El marcador final de 2-0 en el minuto 45 dejó a la Juventus en una posición difícil en la clasificación liguera. El Génova, en cambio, consolidó su posición en la clasificación, demostrando ser un rival temido y capaz de gestionar la presión. El partido demostró la fuerza del Génova y la fragilidad de la Juventus, que tendrá que reflexionar sobre cómo mejorar su rendimiento en los próximos partidos.

TuttomercatowebEste artículo fue reescrito y localizado por ScoreLens a partir del reporte original.
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