La temporada 2026‑27 del Athletic Club ha empezado con una serie de contratiempos que han dejado al equipo sin competición durante casi un mes. Desde el primer partido de la campaña, el club ha sufrido dos suspensiones oficiales y la ausencia de varios encuentros por causas externas, lo que ha obligado a la directiva a replantear la agenda de la plantilla.
El primer revés ocurrió el pasado sábado en Vallecas, cuando el Athletic se enfrentó al Rayo Vallecano. La jornada se vio interrumpida a los 13 minutos de juego tras una protesta de la hinchada que lanzó objetos al campo. El árbitro, tras intentar reanudar el encuentro, decretó la suspensión definitiva cuando la situación se volvió incontrolable. La Liga confirmó que el partido no se reprogramaría en las horas siguientes ni el día siguiente, obligando al equipo a regresar a Bilbao sin haber jugado desde el inicio de la temporada. Este episodio se suma a la ya habitual tensión entre los seguidores del Rayo y la directiva del club.
El segundo incidente se produjo en la visita al Levante, la sexta jornada de la liga. La lluvia intensa y el estado del césped en Valencia impidieron la celebración del partido, que se reprogramará para el 21 de noviembre. A diferencia de la suspensión en Vallecas, la decisión se tomó apenas cinco minutos antes del inicio del encuentro, lo que generó confusión entre jugadores y cuerpo técnico.
Entre los partidos que se han visto afectados, el Athletic perdió la oportunidad de jugar su primer jornada contra el Barcelona en el Camp Nou, ya que la cita se aplazó para permitir que ambos equipos, campeones mundiales de sus respectivas selecciones, recuperaran el ritmo de entrenamiento. El encuentro con el Sevilla en San Mamés, que se jugó en la primera jornada de la temporada, también terminó en derrota para los leones. Además, el club se vio obligado a cancelar la invitación a la visita de San Mamés, lo que provocó una protesta de los jugadores ante los medios.
A la fecha, el Athletic ha disputado solo un partido de competición en 34 días, el derbi contra el Real Sociedad en San Mamés, antes del parón por selecciones. El próximo encuentro está programado para el sábado 17 de octubre en la Mestalla, donde se enfrentará al Levante. Entre tanto, la plantilla se enfrenta a un calendario irregular que dificulta la planificación deportiva y la preparación física de los jugadores.
La directiva, liderada por Jon Uriarte, ha tenido que gestionar estos imprevistos mientras mantiene la cohesión del equipo. Con la temporada aún en sus primeras etapas, el Athletic busca estabilizarse y aprovechar los próximos partidos para recuperar el ritmo y la competitividad que caracterizan a la “Ala Roja”.
