El árbitro Daniele Orsato, presente en las gradas de Lissone, presenció personalmente el polémico episodio de Como-Venezia, donde el VAR anuló posteriormente un penalti concedido a Venecia. Según el Corriere della Sera, Orsato se mostró visiblemente irritado y evitó comentar el "cortocircuito" que condujo a la decisión final.
El incidente se produjo poco después de la media hora de juego, cuando el marcador aún estaba 0-0. La apuesta de Maria Sole Ferrieri Caputi fue un penalti a favor del Venezia, que parecía inofensivo. Sin embargo, el VAR, convocado por Cosso y Giua presentes en Lissone, impugnó la decisión. En el centro de la acción estuvo el toque con el brazo izquierdo de Milla sobre un balón procedente de una entrada entre DaCunha y Busio. La duda inicial era si la falta se había producido dentro o fuera del área, pero finalmente Ferrieri Caputi declaró que el jugador de Como "no cometió ninguna falta", anulando así el penalti.
Orsato, que había sido invitado a las gradas para observar el arbitraje, reaccionó con evidente frustración, pero no hizo ningún comentario público sobre el procedimiento. Su reacción fue interpretada como una muestra de descontento por la incertidumbre y rapidez con la que el VAR cambió la decisión.
El caso planteó más dudas sobre la gestión de las decisiones del VAR en tiempo real y la transparencia del proceso de toma de decisiones. Por ahora, la árbitra Maria Sole Ferrieri Caputi mantuvo su postura, confirmando ante la afición y los medios de comunicación la revocación del penalti.
Con el partido aún en curso, el partido terminó en empate 0‑0, dejando a ambos equipos sin puntos. La controversia del VAR seguirá siendo un tema candente durante las próximas semanas, mientras que las autoridades arbitrales deberán aclarar los procedimientos para evitar futuros malentendidos.