El técnico del Inter, Massimiliano Allegri, puso fin a la polémica que surgió tras el 3-3 Napoli-Roma hablando en una rueda de prensa la víspera del partido contra Monza. En aquella ocasión Allegri aclaró que las frases que se le atribuyen pueden haber sido mal interpretadas y pidió poner fin a la discusión.
Allegri explicó que no había escuchado las palabras que se le atribuyen y subrayó que no es posible cambiar el resultado ni ninguna descalificación. Luego reiteró que la prioridad es el ranking: "Estamos atrás y debemos trabajar para mejorar nuestra posición". El técnico citó la necesidad de corregir situaciones de juego en las que el Inter falló, y se refirió a la recuperación de jugadores que llevan dos meses lesionados o inactivos, como McTominay, Anguissa, Alisson, Neres y Badiashile.
En respuesta, Gasperini, técnico del Cagliari, afirmó que no había escuchado la frase en cuestión y no había leído ningún comentario a favor de su interpretación. Reiteró que los datos y estadísticas de los partidos del año pasado, así como de otros equipos, acreditan su postura. Gasperini cerró su entrevista afirmando que no es necesario añadir más aclaraciones.
La intervención de Allegri se produce en un momento crucial para el Inter, que se encuentra en una posición en la clasificación que requiere una intensa fase de trabajo y recuperación física. El Club necesita consolidar la forma de jugadores clave y volver a competir de forma constante.
Con Monza a la vista, el Inter tendrá que centrarse en el resultado, intentando recortar distancias con sus rivales y recuperar puntos valiosos. La próxima jornada de la Serie A representa una oportunidad importante para poner en práctica las indicaciones de Allegri y demostrar el deseo de mejorar el rendimiento general del equipo.