Nikola Vlasic finalmente reescribió su historia en el Torino, marcando el primer gol tras un largo periodo de abstinencia que abarcó los últimos once partidos de las temporadas 2025-26 y 2026-27. El gol, marcado en la victoria por 3-2 contra el Monza, representa no sólo una vuelta al gol sino también un momento de renacimiento personal para el centrocampista croata, que expresó que "falló el gol" y que ha recuperado la confianza gracias a las actuaciones positivas ante el Udinese y el Parma.
El jugador de 29 años, que juega la mayor parte del mediocampo con la camiseta número 10, dijo que se sentía mejor después de los últimos partidos y que estaba "cerca de la red" gracias al apoyo del nuevo entrenador Ignazio Abate. Abate, de hecho, tranquilizó a Vlasic sobre la posibilidad de volver a marcar, confirmando su confianza en las cualidades del jugador. Por tanto, el gol contra Monza podría convertirse en un punto de inflexión, tanto para el jugador como para el Torino, que necesita más creatividad e imprevisibilidad en su fase de ataque.
Después del partido, Vlasic también subrayó la importancia de la colaboración con el defensa Belghali, quien ayudó a crear espacios y opciones de juego. "Él siempre corre, mucho. Nos da muchas opciones. Me gusta mucho jugar con él", añadió destacando la sinergia que se está gestando entre ambos.
El Torino, que suma tres victorias consecutivas, vive un momento de optimismo. Vlasic, en su quinto año en el conjunto granata, se expresó entusiasmado por la vuelta del gol y el apoyo de la afición, que mostró una creciente satisfacción con las actuaciones del club. Su presencia en el campo se considera un elemento clave para mantener competitivo al equipo en la Serie A.
Con Vlasic recuperando su forma, el Torino podrá contar con un centrocampista capaz de crear ocasiones y, cuando sea necesario, rematar las jugadas con tiros. El club, que ya ha dado signos de mejora, mira ahora al futuro con mayor confianza, esperando explotar todo el potencial de su número 10 en los próximos partidos.