El técnico del Deportivo, Antonio Hidalgo, expresó su profunda frustración tras la derrota del equipo en el Metropolitano frente al Atlético de Madrid. El encuentro, que se jugó en el estadio del rival, terminó con un resultado que dejó al Deportivo sin puntos y sin la oportunidad de empatar gracias a una clara oportunidad que perdió el delantero Kevin en el último minuto.
Hidalgo manifestó que “sienten mucho dolor” por la ocasión perdida, calificándola como “muy clara” y “muy dolorosa”. Según el entrenador, el equipo había mostrado un buen dominio del balón en la primera mitad y había generado varias oportunidades, pero el Atlético cambió su estructura en la segunda parte y logró marcar un gol que puso al Deportivo en una posición complicada. “Sabíamos que teníamos que seguir vivos hasta el final”, explicó, subrayando la necesidad de mantener la presión y aprovechar las ocasiones que surgieran.
El entrenador también recordó que el Deportivo lleva seis partidos consecutivos sin ganar, lo que, según él, “viene a ser un factor que los rivales aprovechan”. Hidalgo hizo hincapié en la importancia de sumar puntos en partidos de este calibre y afirmó que, aunque el equipo ha mostrado un buen rendimiento en partidos anteriores, en el presente no ha logrado convertir sus oportunidades en victorias. “Estamos compitiendo y eso habla bien del trabajo, pero no es suficiente para sumar y ganar partidos”, añadió.
En cuanto a la actuación individual, Hidalgo agradeció el trabajo de Adama, pero señaló que aún hay que exigir más de él. “Con Adama hablamos mucho para que pueda aumentar sus minutos de calidad. Contento por su evolución, pero hay que seguir exigiéndole”, concluyó el técnico. A pesar de la derrota, Hidalgo mostró su compromiso con el equipo, afirmando que seguirá empujando a sus jugadores y que la clave será “sumar de tres” y mantener rachas positivas.
El Deportivo deberá analizar los puntos débiles que se evidenciaron en el encuentro y trabajar en la mejora de la capacidad de convertir las oportunidades en goles. El próximo desafío será el siguiente partido de la competición, donde la presión por cambiar la racha sin victorias será aún mayor.