El portero del Espanyol, Ángel Fortuño, ha sido la única noticia positiva en los últimos tres partidos que han “desangrado” al equipo de Manolo González. Desde su debut en LaLiga, el jugador perico ha mantenido una media de cinco paradas salvadoras por encuentro, evitando que el equipo encaje goleadas significativas pese a no conseguir victorias.
Fortuño hizo su entrada en la categoría máxima el 9 de octubre, sustituyendo al titular Dmitrovic que sufría molestias. Desde entonces ha jugado tres partidos consecutivos: un empate con Málaga y dos derrotas, contra Atlético de Madrid y Racing de Santander. En cada uno ha demostrado un nivel de actuación que, según su entrenador Luis Blanco, “destaca su aspecto competitivo” y que “es un espectáculo parando”.
En la primera cita en la Rosaleda, el canterano realizó seis paradas de mérito, mientras que en el partido ante el Atlético de Madrid añadió cinco intercepciones, manteniendo al equipo dentro de la zona de juego. La última actuación, en el estadio de Santander, fue igualmente destacada: Fortuño realizó seis paradas en un encuentro que terminó con una remontada local definitiva, lo que le permitió que el Espanyol mantuviera el marcador bajo control hasta el final.
El entrenador Luis Blanco, quien ha dirigido a Fortuño en varias ocasiones desde su ascenso al Espanyol B, calificó al portero como “intocable” en el once blanquiazul, resaltando su competitividad y la calidad de sus entrenamientos. A pesar de la falta de resultados positivos, la actuación del guardameta ha sido un punto de referencia para el equipo, que se enfrenta a una crisis y a una “herida abierta” en la temporada.
Con la temporada aún en curso, el Espanyol necesita capitalizar la estabilidad defensiva que Fortuño ha aportado. Los próximos encuentros serán cruciales para ver si el equipo puede convertir la solidez en la portería en resultados positivos y salir de la fase de crisis que ha marcado los últimos partidos.