El Bayern de Múnich se vio envuelto en una polémica de la Champions League tras la expulsión de Michael Olise en el empate 3‑3 contra el Viking de Noruega. El francés recibió su segunda tarjeta amarilla, y con ello la expulsión, por lanzar un balón a la cabeza del extremo noruego Zlatko Tripic en la segunda jornada de la fase de grupos. La decisión provocó reacciones tanto del técnico del Bayern, Vincent Kompany, como del delantero Harry Kane, quienes criticaron la actuación de Olise y la forma en que el equipo quedó con diez jugadores.

El incidente ocurrió en el minuto 74, cuando el Bayern ya había remontado de 0‑2 a 2‑3. Olise, que nunca había sido expulsado antes, lanzó el balón a la cabeza de Tripic, quien había intentado provocar al francés durante todo el encuentro. Tripic, capitán del Viking y de 33 años, afirmó que el objetivo era provocar a Olise y que el resultado final fue un empate que le permitió al club escalar la tabla. El jugador también reveló que, al final del partido, varios Vikingos se dirigieron al vestuario del Bayern para solicitar camisetas, lo que generó tensión entre ambos equipos.

Vincent Kompany y Harry Kane expresaron su descontento con la conducta de Olise. Kompany señaló que el jugador perdió la compostura y que el equipo se vio obligado a jugar con diez, lo que afectó el rendimiento. Kane, por su parte, recordó la importancia de mantener la disciplina en los partidos de la Champions y criticó la falta de control de Olise. Ambos dirigentes subrayaron que la expulsión fue un error que podría haber costado la victoria al Bayern.

Por su parte, el director deportivo del Bayern, Marx Eberl, se mostró indignado ante la actuación de Tripic. Eberl describió a Tripic como un “canalla” que buscó ganar el partido a cualquier costo y que, aunque el Viking no ganó, logró un empate que les benefició en la tabla de posiciones. El dirigente también destacó que el Bayern perdió la calma y que la expulsión de Olise fue un punto crítico que el club deberá analizar para evitar repetirlo en futuros encuentros.

El empate 3‑3 dejó al Viking con un punto valioso en la fase de grupos, mientras que el Bayern, a pesar de haber ganado con diez jugadores, no logró la victoria que necesitaba para avanzar con seguridad. El incidente ha generado debate sobre la disciplina en la Champions League y la necesidad de que los jugadores mantengan el control emocional en partidos de alta presión. El próximo encuentro del Bayern será crucial para consolidar su posición en la tabla y evitar que la polémica de Olise siga afectando su campaña europea.

Mundo DeportivoEste artículo fue reescrito y localizado por ScoreLens a partir del reporte original.
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