El Milán vuelve a jugar en el Estadio Mapei tras el parón internacional, con el técnico portugués Ruben Amorim dispuesto a volver a la carga. En una rueda de prensa previa al partido contra el Sassuolo, Amorim reiteró la importancia de aprovechar las próximas semanas, subrayando que "es necesario poner el pie en el acelerador" para afrontar los próximos desafíos. El técnico también anunció algunos cambios tácticos, afirmando que el equipo debe aprender a pasar con fluidez de una estructura de cuatro defensores a una de tres cuando la situación lo requiera.
Amorim recordó su pasado con Alberto Aquilani, exjugador del Sporting y ahora entrenador del Sassuolo. Los dos compartieron una etapa en el club portugués, aunque en épocas diferentes, e intercambiaron respetuosos elogios. Aquilani bromeó diciendo que ya no recuerda al portugués, pero elogió el enfoque moderno de Amorim, comparándolo con el de Roberto De Zerbi. El ex defensor expresó su respeto por la capacidad de Amorim para transformar el equipo y destacó su atención a la concreción en el terreno de juego, afirmando que "los partidos se ganan con episodios, no con el camino".
Mientras tanto, el dueño del AC Milan, Gerry Cardinale, causó sensación con una gorra roja que decía "Make Milan Great Again", en clara alusión al famoso eslogan de Donald Trump. Cardinale participó en las preguntas del técnico, especialmente sobre el futuro de Francesco Camarda. Amorim respondió con tono alegre, diciendo que “los nuevos jugadores pueden preguntarle a Cardinale, que está detrás de ustedes”, y expresó optimismo por el joven delantero, previendo un papel más importante en el equipo.
Con el partido contra el Sassuolo programado, el Milán se prepara para poner en práctica las nuevas direcciones tácticas de Amorim, mientras el club continúa gestionando la transición de jugadores y consolidando su posición en la Serie A. El próximo partido será crucial para poner a prueba la nueva identidad del Milán y demostrar que el equipo está listo para competir por títulos.
