El técnico del Getafe, José Bordalás, volvió a manifestarse en rueda de prensa el sábado, subrayando la urgente necesidad de corregir la “sangría” defensiva que ha marcado los últimos encuentros del equipo. Tras una serie de partidos en los que el conjunto ha cedido numerosos goles, el entrenador insistió en que el club debe recuperar la solidez defensiva que ha caracterizado a sus anteriores equipos.
Bordalás explicó que la falta de jugadores en varias posiciones, especialmente en el ataque, ha sido un factor crítico. “Solo teníamos un jugador de ataque en el banquillo, lo cual no es lo normal,” afirmó. Comparó la situación con la del Sevilla, que cuenta con cinco jugadores de banda de alto nivel, y destacó la escasez de opciones en el Getafe. El técnico también recordó la derrota 4‑0 ante el Athletic y la eliminación por 2‑3 a Lebrijana en la Copa del Rey, señalando que el equipo no se encuentra en la mejor posición, aunque subrayó que aún queda mucha Liga por disputar.
Para abordar los errores defensivos, Bordalás indicó que el cuerpo técnico ha trabajado intensamente con los jugadores, revisando vídeos y analizando las fallas recurrentes. “Hemos hablado, analizado y visto vídeos. Tenemos que corregir esa sangría cuanto antes porque no podemos permitirnos encajar ese número de goles,” advirtió. Asimismo, pidió mayor efectividad en la fase ofensiva, señalando que el equipo necesita más definición y finalización.
En cuanto a la plantilla, el entrenador confirmó que Zaid Romero seguirá de baja tras una recaída en su proceso de recuperación. Por otro lado, anunció que Orel Mangala estará disponible para el próximo partido contra el Sevilla, tras haber marcado el tercer gol del Getafe en la Copa del Rey. Mangala, que ha vuelto a la actividad tras una lesión, se mostrará con más energía y se espera que aporte en el centro del campo.
El Getafe se enfrenta a un desafío importante: competir en tres competiciones con una plantilla que Bordalás considera limitada en ciertas áreas. A pesar de las dificultades, el técnico mantiene la confianza en los jugadores disponibles y enfatiza la necesidad de que el equipo mejore tanto en defensa como en ataque para poder “ganar y competir” frente a rivales como el Sevilla. Con la temporada aún en marcha, el próximo partido será crucial para evaluar si las medidas adoptadas logran revertir la tendencia defensiva negativa del equipo.