El Milán sufrió su primera derrota en Liga cuando la actuación de Gonçalo Ramos ante el Bolonia resultó decepcionante. El delantero portugués, que pasó todo el partido en silencio, no logró crear oportunidades concretas, dejando a los rossoneri sin disparos a portería y sin balones tocados en el área. A pesar de que el área fue explotada con ocho intentos de disparo, el número 9 no produjo ningún resultado, evidenciando una falta de peligro que impresionó a aficionados y comentaristas.
La paradoja se ve acentuada por el hecho de que Ramos fue comprado por el Milan por un precio récord de 73 millones de euros, convirtiéndose en el jugador más caro de la historia del club y el más caro del mercado de fichajes de verano de la Serie A. Sin embargo, su actuación reciente –tres goles en 11 partidos, sólo uno de penalti, con una media de un gol cada 308 minutos– no justifica la inversión. El jugador, elegido explícitamente por el nuevo entrenador Amorim, nunca parece encontrarse en condiciones ideales para ser peligroso, tanto en términos de posición como de decisiones de juego.
A pesar de la decepción, Ramos sigue siendo una figura imprescindible para el Milán, al menos hasta enero, en gran parte porque no hay alternativas válidas. El defensa Francesco Camarda, aunque mencionado por Amorim, no se considera un sustituto adecuado, e incluso Alphadjo Cisse, que ha demostrado que puede jugar como centrocampista ofensivo explotando los espacios creados por el delantero centro, no ha podido compensar la falta de un delantero eficaz. Por lo tanto, el equipo tuvo que confiar en una estructura de juego que no produjo los resultados deseados.
El resultado de este partido planteó dudas sobre el futuro de Ramos en el Milan. Con el promedio de goles tan bajo y la falta de tiros a portería, aficionados y expertos se preguntan si el club debería reconsiderar su posición o buscar alternativas para llenar el vacío ofensivo. Por ahora, el Milan tendrá que seguir centrado en Ramos, pero consciente de que su efectividad está por debajo de las expectativas y que el equipo tendrá que buscar otras formas de generar goles en los próximos partidos.