El Milán está considerando el nombramiento de Timmo Hardung, actual director deportivo del Eintracht Frankfurt, como nueva mano derecha del club. Hardung, de 36 años, es considerado la opción preferida para completar la estructura directiva que incluye a Markus Krosche como futuro director de fútbol. El técnico alemán, que ha ocupado puestos de responsabilidad en la dirección profesional de varios equipos, fue propuesto por Cardinale como el candidato ideal para acompañar a Krosche en el proyecto a largo plazo del club.
Krosche, ya en negociaciones con el Milan para su puesto como responsable de fútbol, parece tener el camino claro hacia el conjunto rossoneri. Cardinale habría elegido a Hardung como su principal colaborador, con un acuerdo general sobre aspectos económicos, métodos operativos y posición dentro del organigrama. Sin embargo, el fichaje de Hardung podría retrasarse hasta final de año, debido a la indemnización de entre 5 y 7 millones de euros que se garantizó el Eintracht en el acuerdo de rescisión. Milán, por el momento, no tiene intención de cubrir esta suma, lo que podría afectar el calendario de las negociaciones.
Hardung tiene una sólida formación: es licenciado en administración de empresas, posee la licencia UEFA B y completó el curso “Management im Profifussball” organizado por la DFB y la DFL. Su experiencia incluye roles como director de equipo en Hoffenheim y jefe del área profesional en Leipzig, así como una larga colaboración con Julian Nagelsmann. Desde 2021 es responsable del sector profesional del Eintracht, antes de ser ascendido a director deportivo en 2023, tras la marcha de Bruno Hubner. En este puesto, Hardung trabaja bajo la supervisión de Krosche.
La decisión final del Milan dependerá también de la evolución de la búsqueda de un nuevo responsable de fútbol. El candidato más probable parece ser Christoph Spycher, actualmente en el Young Boys. Si el club opta por Spycher, Hardung podría incorporarse como director deportivo, pero la cuestión de la compensación sigue siendo un obstáculo. Por lo tanto, Milán tendrá que evaluar si espera a que se desarrollen las negociaciones o explora otras opciones para completar su organización de gestión.