El polémico intercambio entre el delantero del Real Madrid, Kylian Mbappé, y el gobierno chino ha generado un efecto dominó que afecta a la Liga española, con repercusiones distintas para el Madrid y el Barcelona. La controversia se desencadenó cuando Mbappé se refirió a Mao Zedong como un “dictador”, comentario que provocó la cancelación de varios patrocinadores y la severa reacción de las autoridades chinas.
Según fuentes del medio, las negociaciones entre la presidencia de LaLiga, Javier Tebas, y el embajador chino han dado resultados parciales. China Media Group (CMG), que controla la cadena estatal CCTV, ha decidido suspender la transmisión de todos los partidos de LaLiga en su plataforma. El organismo calificó las declaraciones de Mbappé como “ofensivas para el pueblo chino” y consideró que exceden los límites de la libertad de expresión. Un representante anónimo de CMG advirtió que, aunque escucharán las disculpas del jugador y del club, “observaremos sus acciones con mucha más atención” y exigirá que el Real Madrid y la Liga rectifiquen su comportamiento.
Por otro lado, la plataforma Migu, propiedad de China Mobile y titular de los derechos de transmisión de LaLiga hasta 2030, ha optado por una solución intermedia. Migu anunció que continuará retransmitiendo la competición completa, salvo los encuentros en los que participe el Real Madrid. Esta decisión significa que los seguidores chinos podrán ver los partidos del Barcelona y de los demás equipos, pero no podrán seguir al conjunto blanco en vivo.
El impacto económico será desproporcionado. Mientras que el Real Madrid y Mbappé ya han visto rescindir contratos con varias marcas, la pérdida de ingresos por derechos de transmisión y la posible disminución de la exposición mediática podrían afectar significativamente al club blanco. El Barcelona, aunque también se verá afectado indirectamente por la cancelación de ciertos patrocinadores, no sufrirá la misma magnitud de pérdida, ya que sus partidos seguirán disponibles en la mayoría de las plataformas chinas.
El futuro de la relación entre LaLiga y los medios chinos permanece incierto. El presidente Tebas ha señalado que continuará dialogando con las autoridades para encontrar una solución que permita a los equipos y a la competición seguir siendo visibles en el mercado chino, uno de los más lucrativos del mundo del fútbol. Mientras tanto, los aficionados chinos deberán esperar a que se resuelvan las disputas para volver a disfrutar de los encuentros de sus equipos favoritos.