El RCLens recuperó el ritmo tras la derrota por 0-2 ante el Sporting Portugal en la Liga de Campeones. El técnico Yannick Cahuzac, presente en la rueda de prensa, insistió en la necesidad de pasar página y seguir centrado en el campeonato, recordando que no cuestiona su proyecto. Dijo que los errores individuales y colectivos eran normales y debían corregirse, y afirmó que el equipo estaba "en el camino correcto".
En el contexto de una agenda muy ocupada, el club artesiano debe preparar su viaje a Troyes este sábado a las 20.45 horas. Cahuzac destacó la importancia de este partido para recuperar la confianza tras el fracaso europeo. Dejó claro que no quería establecer una jerarquía estricta entre competiciones y que cada jugador tenía que demostrar su valía en los entrenamientos y en los partidos.
Un tema central de la conferencia fue la competición en el centro del campo. Amadou Haidara y Michaël Cuisance parecen estar progresando, pero Cahuzac afirmó que todavía no hay un titular indiscutible. Habló de la movilidad y el movimiento como elementos clave de su esquema táctico, negándose a compartimentar a los mediocampistas en roles demasiado fijos. Este planteamiento deja margen para la competencia interna, lo que el técnico considera beneficioso para la temporada.
Respecto a la preparación, Cahuzac mencionó su ausencia temporal por entrenamientos en el BEPF. Garantizó que la organización del trabajo se mantuviera sólida gracias a videoconferencias diarias con su personal. Los titulares trabajaron en su recuperación después del partido contra el Sporting, mientras que los demás siguieron un programa de entrenamiento estándar, con el fin de conservar a los jugadores para los próximos partidos, en particular contra Brujas y ParisFC.
En resumen, Lens se prepara para afrontar el Troyes con mentalidad positiva y espíritu de competición interna. El técnico sigue convencido de la capacidad de su grupo para recuperarse rápidamente y espera que los jugadores traduzcan sus progresos en resultados en el campo. Por lo tanto, el próximo desafío es demostrar que la confianza de Cahuzac no es infundada, dando lo mejor de sí en este partido crucial.
