El Napoli retomó su estilo dominante en una brillante victoria contra el Frosinone, demostrando que está listo para su segundo partido de la Liga de Campeones contra el Villarreal. El resultado, 3-0, se logró gracias a un sólido juego en equipo, un control superior de la posesión y una serie de acciones clave lideradas por Kevin DeBruyne y el joven Kevin Masaniello.
El técnico Massimiliano Allegri ha revivido el sistema 3‑4‑2‑1, modelo que definió su filosofía en el pasado y que ha pasado por una revisión táctica para adaptarse a las necesidades de la temporada. DeBruyne, ya en plena forma, ha asumido un papel de liderazgo sobre el terreno de juego, dirigiendo al equipo desde el centro del campo y aportando dos goles y numerosas asistencias. Masaniello, el rubio flamenco, se mostró campeón, marcando dos goles y mostrando una gran capacidad de recuperación del balón, convirtiéndose en el más dominante en términos de posesión con nueve recuperaciones, dos más que Badiashile y DiLorenzo.
El partido destacó un cambio de mentalidad más que de estructura. El Napoli mostró una nueva determinación, con un enfoque más agresivo y mayor confianza en los jugadores clave. Allegri confirmó su deseo de mantener la formación con tres centrales, dos extremos ofensivos y DeBruyne en el centro del campo, pero dejó abierta la posibilidad de experimentar con un 3‑5‑2 con McTominay, Lobotka y DeBruyne en el centro del campo. El objetivo es consolidar el equipo para los retos europeos y llegar a los playoffs de la Serie A.
El regreso de McTominay fue recibido con entusiasmo por el técnico, que subrayó su deseo de contribuir. Con su presencia, el equipo pudo encontrar el equilibrio entre defensa y ataque, aprovechando la creatividad de DeBruyne y la versatilidad de Lobotka. Allegri también expresó confianza en el futuro de Badiashile, que ya ha mostrado avances significativos en términos de fuerza y sincronización.
Con la victoria ante el Frosinone, el Napoli demostró que está preparado para competir en Europa. El próximo partido, la ida ante el Villarreal en el Estadio de la Cerámica, requerirá mantener la misma autoridad y aprovechar al máximo la nueva estructura táctica. El club aspira a consolidar su posición en la Serie A y llegar a los playoffs, pero el verdadero reto será demostrar que puede competir a nivel europeo.
