El técnico de la Roma, Gian Piero Gasperini, expresó su gran satisfacción tras el partido en el que el equipo empató 3-3 contra el Nápoles, en un partido que determinó la octava jornada de la Serie A. En su discurso ante los micrófonos de DAZN, Gasperini subrayó la combatividad y la voluntad de no rendirse demostradas por los jugadores, destacando que, aunque el Nápoles fue superior en la primera parte, la Roma reaccionó con fuerza en la segunda.
Según el presentador, el equipo mantuvo su estructura táctica y sus posiciones, logrando crear oportunidades de gol de calidad. Destacó la aportación de jugadores como Soulé, que jugaron con mucha energía tanto en la primera como en la segunda parte, y elogió la capacidad de incorporar suplentes sin comprometer el ritmo del partido. “Teníamos la sensación de que podíamos ganar, el tercer gol nos podía haber destruido y en cambio hicimos bien en remontar”, añadió.
Gasperini luego comparó el resultado con otros empates recientes, como los contra el Inter y el Como, destacando que en los tres partidos la Roma pareció muy competitiva. Subrayó que la actuación ante el Nápoles, considerado un rival de alto nivel, representa una "buena inyección" para el equipo, fortaleciendo la moral y la confianza de los jugadores.
El técnico también habló de los recién llegados, Balerdi y De Roon, calificándolos como dos líderes que se integraron rápidamente en el equipo. “Balerdi conoce el fútbol y tiene una energía extraordinaria: un gran refuerzo para nosotros”, afirmó, destacando la importancia de contar con jugadores capaces de aportar competición y fuerza al campo.
Finalmente, Gasperini pidió no ser "expulsado" del partido, en referencia a la tensión que se genera al final de los partidos. Con la Roma acercándose al ecuador del campeonato, el técnico sigue siendo optimista sobre el futuro del equipo, confiando en que la actuación ante el Napoli pueda servir como un punto de partida positivo para los próximos días.