En el primer año de su gestión en el Ajax, Michel González intenta llevar al club neerlandés a la cima de la Eredivisie, pero su desempeño se ve empañado por problemas de comunicación que han generado críticas de antiguos jugadores del equipo. El ex entrenador del Girona, que llegó al club holandés con la ambición de mejorar su posición en la tabla, se ha visto cuestionado por su dominio del idioma y la forma en que dirige a sus jugadores.
Desde su llegada al Ajax, González ha intentado hablar en catalán, algo que logró con cierta eficacia en el Girona, pero en los Países Bajos parece estar más lejos de su objetivo. Tras la derrota 2‑1 ante el Hajduk Split en la Conference League, el entrenador mostró dificultades para expresarse en inglés, lo que ha llevado a algunos de sus antiguos compañeros a comentar su falta de fluidez. Frank De Boer, ex jugador del Ajax, y Toby Alderweireld, ex defensor del club belga, fueron los que más se manifestaron al respecto.
Alderweireld, al hablar con Ziggo Sport, expresó su desconcierto: “Me pregunto cómo se comunica con su equipo. ¿En inglés o en español? Mucha gente no entiende español, entienden mejor inglés, pero si hablas así… No se entiende igual, aparte de que hay que transmitir pasión”. El ex jugador también señaló que un intérprete no sería la solución ideal, pues la comunicación debe ser directa y emotiva. Por su parte, De Boer añadió con tono crítico: “Da vergüenza ajena sentarse a escucharlo”, subrayando su descontento con la forma en que el entrenador se comunica con sus jugadores.
Además del tema del idioma, De Boer también criticó la decisión de González de introducir a Jofre Torrents en el segundo tiempo del partido contra el Hajduk Split. El ex jugador del Ajax manifestó: “Pones a un lateral izquierdo que nunca ha jugado antes… No quiero culparlo, porque no es solo su culpa, pero alinear a ese chico de diecinueve años por primera vez en un ambiente tan hostil… Sinceramente, hubiera preferido ver a Wijndal”. La crítica apunta a la falta de experiencia de Torrents y la falta de confianza del entrenador en sus decisiones tácticas.
En cuanto a la situación del club, el Ajax se mantiene en la quinta posición de la Eredivisie, lo que refleja la necesidad de un liderazgo más sólido y una comunicación más efectiva para alcanzar la posición de líderes. Con la presión de la competición y la expectativa de los aficionados, la gestión de González se encuentra bajo escrutinio. El próximo partido del equipo será crucial para evaluar si el entrenador puede superar las críticas y consolidar su estilo de liderazgo en el club.