Cristian Chivu abrió la rueda de prensa del 30 de octubre, antes del derbi Milán-Inter, hablando a regañadientes del nuevo estadio Giuseppe Meazza. El técnico nerazzurri expresó una mezcla de afecto por la icónica instalación y apertura hacia las innovaciones que el proyecto puede aportar al club.
Durante el discurso, Chivu subrayó cómo la innovación es fundamental para garantizar la sostenibilidad económica del club. “Sin dinero no se puede sobrevivir, ni siquiera en el mundo del fútbol”, afirmó, destacando la importancia de los nuevos ingresos derivados del estadio moderno. A pesar de su nostalgia por el pasado, afirmó que está dispuesto a acoger lo nuevo, convencido de que las nuevas instalaciones, aunque inicialmente aterradoras, ofrecerán una gran satisfacción a largo plazo.
El técnico también abordó el tema de su posible estancia en el Inter. "¿Y si entreno al Inter allí? Dicen que estará listo en 2031/2032... No digo nada", bromeó, refiriéndose al futuro del club. Chivu reveló que es consciente de las dificultades que supondría una carrera de larga duración: "los prejuicios y juicios que se convierten en sentencias, es difícil que me hagan resistir durante muchos años". Añadió, con tono irónico, que si la cultura deportiva cambia y los resultados se mantienen, podrá llegar al final con las canas y no en el hospital, como algunos compañeros.
En general, Chivu mostró una visión equilibrada: respeto por la historia del Meazza y apertura hacia las oportunidades que el nuevo estadio puede ofrecer. Su declaración fue recibida con interés por los aficionados, que esperan ver cómo el Inter aprovechará el potencial de las nuevas instalaciones en los próximos años.
El club, por ahora, no ha confirmado ninguna decisión sobre el futuro rol de Chivu. Sin embargo, su apertura al cambio y su conciencia de los desafíos que se avecinan sugieren que el Inter seguirá mirando hacia adelante, listo para explotar la nueva infraestructura para consolidar su posición en la Serie A y más allá.