La Real Sociedad logró un inesperado triunfo 3‑2 sobre el Deportivo de La Coruña en el Anoeta, a pesar de haber estado a punto de perder una goleada que parecía inevitable. El encuentro, que se jugó ante 33.644 espectadores, se convirtió en una montaña rusa de emociones donde la ventaja temprana de los txuri urdin se vio amenazada por una serie de eventos que casi desmoronaron su dominio.

Los primeros 54 minutos fueron dominio de la Real. Jon Martín abrió el marcador en el minuto 29, seguido de un gol de Zakharyan a los 34 y el tercer tanto de Guedes a los 54, dejando a los visitantes con un 3‑0. Sin embargo, la defensa del equipo vasco mostró vulnerabilidades que el Deportivo aprovechó. Mario Soriano anotó a los 61, reduciendo la diferencia a 3‑1, y a los 69 el delantero Yeremay completó la remontada con un gol de cabeza, dejando a la Real en 3‑2 con solo diez minutos de juego.

El partido se vio marcado por varias decisiones arbitrales que alteraron el flujo del encuentro. La intervención de Miguel Sesma en el minuto 66 resultó en una penalti y una tarjeta roja para Pablo Marín tras un golpe en Nsongo. La expulsión de Amatucci a los 90, que involucró un choque con Oyarzabal, también influyó en la dinámica del final del partido. A pesar de la ventaja de la Real en la mayoría de los momentos, el Deportivo se mantuvo en pie gracias a la resistencia de su defensa y la eficacia de sus delanteros.

El técnico Matarazzo realizó cinco cambios en el equipo, sustituyendo a Oyarzabal por Zakharyan y a Ochieng por Barrenetxea, entre otros ajustes que buscaban reforzar la solidez defensiva y la movilidad ofensiva. La ausencia de Oyarzabal, que había sido titular desde la primera jornada, fue una de las sorpresas más notables. En la delantera, Zakharyan se desempeñó como falso nueve, mientras que Guedes y Sucic aportaron en la banda y el centro del ataque, respectivamente.

En la defensa, la Real contó con Remiro y Sergio como titulares, con Soler también en la alineación. La zaga se vio reforzada por la incorporación de Sarr y la ausencia de Aramburu, quien había cubierto a Marín. A pesar de las alteraciones, la defensa vasca logró contener los intentos de gol del Deportivo en los momentos críticos, aunque mostró cierta fragilidad ante los ataques de Nsongo y Luismi.

El resultado final, aunque inesperado, le permite a la Real Sociedad avanzar en la tabla y acercarse a su primer puesto europeo en 29 meses. El triunfo se percibe más como un alivio que una celebración, pero sin duda refuerza la credibilidad del equipo en la temporada. El próximo desafío será mantener esta estabilidad y continuar con la búsqueda de la clasificación europea, mientras el Deportivo deberá analizar las lecciones aprendidas en este encuentro.

Mundo DeportivoEste artículo fue reescrito y localizado por ScoreLens a partir del reporte original.
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