El miércoles, la atención de la Liga de Campeones se centró en París cuando el Paris Saint-Germain derrotó al Manchester City por 4-2 en un partido que subrayó el estatus del PSG como referente de la temporada en la competición europea. El conjunto francés tomó una ventaja de 3‑0 tras el gol de Vitinha y, a pesar de una enérgica lucha del City en la segunda mitad, no pudo recuperarse. Luis Enrique admitió que “podríamos haber perdido este partido si hubieran marcado las ocasiones que crearon”, destacando los finos márgenes que separan la victoria de la derrota. El resultado llega en un momento en el que el City se enfrenta a la amenaza de exclusión de la competición tras ser declarado culpable de más de 100 infracciones de las normas financieras de la Premier League, un hecho que podría hacer que se pierdan la última oportunidad de levantar el trofeo.
El partido también puso de relieve la creciente división entre los clubes que han abrazado el poder financiero y los que están siendo penalizados por ello. El PSG, bajo la presidencia de Nasser Al-Khelaifi, se ha convertido en un club establishment casi intocable, mientras que la reputación del City se ha visto afectada. Mientras tanto, la Roma italiana, dirigida por José Mourinho, tuvo problemas en la Liga de Campeones, perdiendo 4-3 ante el Real Madrid en una espectacular remontada en la que los jugadores de la próxima generación del equipo español, incluidos Carlos Espí, de 21 años, y Endrick, de 20, remontaron el marcador antes de que Antonio Rüdiger sellara la victoria. Los comentarios de Mourinho acerca de que la primera parte fue culpa del entrenador y la segunda parte de los jugadores reflejaron su frustración con el desempeño del equipo.
En la Serie A, la semana estuvo dominada por las derrotas de los grandes clubes de la liga. El Como cayó por 3‑2 ante el Feyenoord, con un gol en propia puerta de Robert Sánchez, y el Inter perdió por 4‑3 ante el Club Brujas, un resultado que no fue inesperado dada la forma reciente del equipo belga. El Napoli fue derrotado por 3-1 por el Villarreal, su primera victoria en la Liga de Campeones en ocho partidos, y el partido se convirtió en el telón de fondo de un acalorado intercambio entre el entrenador del Napoli, Massimiliano Allegri, y Kevin De Bruyne, quien fue empujado más hacia el mediocampo por el regreso de Scott McTominay.
La semana también contó con dos hat-tricks, uno de Bradley Barcola en la victoria del Liverpool por 6-3 sobre Lask, y el otro de Nicolò Tresoldi, que ayudó a la victoria del Brujas por 4-3. Tresoldi, internacional alemán sub-21 nacido en Italia, habló sobre su doble identidad y dijo que "siempre habla italiano en casa" y que "también nació en Italia". La comunidad del fútbol italiano ha estado reflexionando sobre su reciente falta de apariciones en la Copa Mundial, y jugadores como Tresoldi son vistos como potenciales salvadores.
El partido del Viking Stavanger en la Liga de Campeones fue un momento destacado para el fútbol noruego. El club, dirigido conjuntamente por Bjarte Lunde Aarsheim y Morten Jensen, empató 3‑3 con el Bayern de Múnich tras una ventaja de 2‑0 al descanso. Harry Kane y Luis Díaz anotaron para el Bayern, pero el capitán del Viking, Zlatko Tripić, dio crédito a la ambición y la resistencia del equipo, diciendo que estaba "increíblemente orgulloso" y que "necesitan hablar más sobre ganar Ligas de Campeones y Ligas Premier en términos de otras cosas". El empate fue un testimonio de la creciente ambición del Viking tras sus recientes éxitos nacionales.
De cara al futuro, la tercera ronda de la Liga de Campeones comenzará la próxima semana con el Manchester United viajando a Como para otra prueba de su nuevo entrenador, Michael Carrick. La victoria del Barcelona por 4‑1 sobre el Galatasaray les mantiene en un comienzo de temporada perfecto, y se enfrentarán al PSG el martes, un encuentro que podría decidir la carrera por el título. El próximo choque del Arsenal con el Bayern puede revivir recuerdos de derrotas pasadas, pero los Gunners ya vencieron a los alemanes en la Liga de Campeones de la temporada pasada. La próxima ronda promete traer más dramatismo mientras los clubes compiten por un lugar en las fases eliminatorias.
