Luis Enrique ha confirmado su continuidad en el Paris Saint‑Germain con la firma de una ampliación de contrato que lo vincula al club hasta 2030. La noticia, publicada el lunes tras una entrevista a los medios del PSG, llega justo después de la victoria del equipo por 3‑1 sobre el Le Mans el sábado. En la conversación, el asturiano recordó su llegada al banquillo en julio de 2023 y destacó que nunca antes había permanecido tanto tiempo a la cabeza de un club, tras experiencias en Roma, Celta, Barcelona y la selección española.
El entrenador expresó su profundo cariño por París, describiéndolo como “diferente y especial”. Señaló que la confianza del club, del presidente y de Luis Campos, su asesor deportivo, le ha permitido establecer una conexión auténtica con los aficionados y con la institución. “Soy extranjero, pero espero seguir vinculado a esta ciudad el resto de mi vida”, afirmó, subrayando la importancia de la continuidad y del vínculo con la afición.
Luis Enrique también habló de su filosofía de juego y de la búsqueda constante de la victoria. “El deseo de ganar es una característica esencial de la élite”, dijo, añadiendo que su objetivo es “ganar y seguir ganando”. Mencionó la necesidad de que los jugadores asuman responsabilidades y comprendan el esquema de juego para tomar decisiones en el campo, evitando la imposición de instrucciones rígidas. Según él, el éxito depende de la colaboración entre entrenador y jugadores, y de la capacidad de cada uno para adaptarse a las exigencias del partido.
El tema de la relación con Luis Campos también fue destacado. El entrenador recordó la primera visita de Campos a su casa y la confianza inmediata que sintió. “Era alguien a quien aún no conocía realmente, pero ya sentía que confiaba en mí y quería hacer grandes cosas para el club”, explicó. Para Luis Enrique, esa confianza es una de las claves del éxito del PSG, pues permite que el director deportivo y el entrenador compartan una visión común para fichar a los jugadores adecuados.
En cuanto a su perspectiva personal, Luis Enrique insistió en que no se compara con otros entrenadores. “Nunca me ha motivado compararme a otros entrenadores”, afirmó. En su lugar, prefiere seguir su propio camino y cuestionarse constantemente la forma en que desea que juegue su equipo. “Las derrotas nos obligan a cuestionarnos a nosotros mismos”, señaló, subrayando que la ambición de ganar trofeos permanece intacta, pero que la aceptación de la derrota es parte esencial de la vida de un profesional del fútbol.
Con el contrato extendido hasta 2030, Luis Enrique se prepara para continuar su cuarta temporada en el PSG, con la meta de consolidar la identidad parisina y seguir compitiendo por títulos. El club y el entrenador esperan que la nueva etapa permita al equipo reforzar su posición en la Ligue 1 y en competiciones europeas, mientras mantiene la pasión y la conexión con los seguidores que caracterizan a la capital francesa.
