Hansi Flick, quien en ese momento era asistente de Joachim Löw en la selección alemana, se desplazó a Madrid para reunirse con José Mourinho, entrenador del Real Madrid. El encuentro, que se anunció en una rueda de prensa previa al Clásico, fue descrito por Flick como una visita “secreta” en la que mostró su respeto por el técnico blanco y destacó la calidad de los jugadores que compartían la cancha con el equipo alemán.
El contexto de la reunión se remonta a la temporada 2011/12, cuando Löw se desplazó varias veces a la capital para observar a Mesut Özil y Sami Khedira, ambos en el Real Madrid y piezas clave del seleccionado alemán. En aquel entonces, el Barça había vencido al Madrid 3‑1 en el Clásico de finales de 2011, y el entrenador alemán había asistido al partido en el Santiago Bernabéu. Poco después, Löw regresó a Madrid acompañado de Flick, y los dos conversaron con Mourinho sobre las actuaciones de Özil y Khedira, quienes habían hecho la transición al Real Madrid y que, según el seleccionador, “fueron la decisión correcta para ellos”.
Durante la visita, Flick aprovechó la oportunidad para observar el juego de los jugadores que también formaban parte de la selección española, con la intención de analizar sus tácticas y movimientos. “Hoy en día, la mayoría de los rivales se repliegan y esperan contraataques, lo que significa que necesitamos nuevas soluciones”, comentó el alemán, señalando la necesidad de adaptarse a la evolución del fútbol europeo.
El intercambio de ideas entre los dos entrenadores se produjo en un momento en que Alemania estaba preparando su participación en la Eurocopa de 2012. A pesar de haber quedado eliminados en las semifinales del Mundial de 2010 ante España, el equipo alemán estaba decidido a mejorar su rendimiento. La Eurocopa de 2012 resultó en una segunda derrota ante Italia, pero el torneo preparó el terreno para el éxito del Mundial de 2014, donde Alemania ganó el título tras vencer a Argentina en la final.
Aunque los dos entrenadores solo se han encontrado en la cancha una vez, en diciembre de 2019, cuando Flick asumió el cargo de entrenador del Bayern de Múnich tras la destitución de Nico Kovács y Mourinho dirigía al Tottenham, el encuentro fue memorable. El Bayern venció al Tottenham 3‑1 en la fase de grupos, y los dos equipos se volverán a enfrentar casi siete años después en una próxima competición.