Thiago Motta, ex entrenador de la Juventus, ha regresado libre del club Juventus y su liberación supuso un importante ahorro para el Inter. Tras su despido en marzo de 2025, Motta seguía vinculado al club hasta el 30 de junio de 2027, pero el acuerdo incluía una cláusula que permitía a la Juventus rescindir anticipadamente el contrato pagando una penalización inferior al salario que debería haberse pagado al entrenador. En la práctica, la empresa pudo liberarse de la limitación con un ahorro estimado de entre 4 y 5 millones de euros, teniendo también en cuenta las indemnizaciones que debía pagar.
El jugador, que ganaba alrededor de 3,5 millones de euros al año, fue despedido con una compensación final que redujo significativamente la carga financiera para la Juve. Según la información disponible, el importe del pago ya ha sido registrado en el balance de la empresa, lo que demuestra cómo la decisión se gestionó de forma transparente y conforme a la normativa contable.
En el periodo en el que Motta no dirigió al equipo hubo una serie de potenciales intereses de otros equipos. La Fiorentina ha mostrado interés, al igual que clubes extranjeros como Real Sociedad, Lille y Benfica, que ya habían expresado interés por el técnico en el pasado. Actualmente, la atención se centra en Atalanta, que parece ser el destino más probable para la próxima aventura de Motta.
Para la Juventus, la decisión de deshacerse del técnico tuvo un impacto positivo en el balance, permitiendo al club reducir gastos salariales y destinar recursos a otras áreas estratégicas. Para Motta, la liberación abre nuevas oportunidades profesionales, con varios equipos interesados en aprovechar su experiencia y enfoque táctico. Se espera que la próxima semana el técnico pueda firmar un nuevo contrato, potencialmente con el Atalanta, si las negociaciones concluyen favorablemente.