La final de anoche entre Napoli y Roma, que terminó 1-0 a favor del club napolitano, siguió generando polémica. Tras la expulsión de un jugador del Napoli por protestas, el técnico Massimiliano Allegri habló en un acalorado monólogo antes de la rueda de prensa, acusando a la Roma y al árbitro de haberse "metido la Liga de Campeones en el bolsillo" el año pasado y afirmando que había "pagado con el Milán". Sus palabras, marcadas con un tono de ira, fueron grabadas por el Corriere dello Sport y llamaron la atención de la fiscalía federal.
Según los informes, la Fiscalía Federal ha iniciado una evaluación preliminar para verificar la posibilidad de abrir un proceso contra Allegri. Sin embargo, la competencia del Juez Deportivo se limita a decisiones sobre el terreno de juego, como la descalificación y las multas por expulsión. Por tanto, las acciones penales o disciplinarias deberían estar separadas de las deportivas, y la Fiscalía podría esperar a la decisión final del Juez Deportivo antes de proceder.
La Roma, en particular el presidente Massimo Cellino, calificó las declaraciones de Allegri de "inaceptables y graves". El club ha expresado su esperanza de recibir una rectificación por parte del técnico y se prepara para responder formalmente a las acusaciones. El fiscal Chinè, presente durante la rueda de prensa, indicó que el Ministerio Público Federal está examinando el asunto detenidamente, pero que el procedimiento podría llevar algún tiempo.
Por el momento, la inhabilitación y la multa por la expulsión están a la espera de ser decidida por el Juez de Deportes, mientras el Ministerio Público Federal evalúa si procede con el proceso penal. Los dos caminos, aunque conectados, siguen siendo separados: la competencia deportiva se centra en el terreno de juego, mientras que el procedimiento penal se refiere a cualquier comportamiento fuera del terreno de juego. Mientras tanto, Roma y Allegri esperan decisiones finales, con la esperanza de aclarar la situación antes de los próximos partidos.