La Juventus acabó el partido con un giro de última hora, remontando la derrota ante el Celta de Vigo. El resultado final fue 2‑1 a favor de la Juventus, con KoloMuani marcando el gol decisivo en el minuto 92. El Celta ya se había adelantado al inicio de la segunda parte, pero el equipo de Spalletti se reagrupó y recuperó el partido gracias a una acción colectiva bien orquestada.
Al inicio del partido, la Juventus adoptó un 3‑4‑2‑1, intentando controlar el medio campo y crear ocasiones con la presión. El Celta, por su parte, mostró un mayor ritmo, consiguiendo poner en el césped una zona de juego peligrosa. El primer gol llegó en el minuto 18 cuando Álvarez, servido por Swedberg, remató a la red con un disparo preciso. El gol dio al Celta una ventaja de 1‑0 que mantuvo hasta el descanso, cuando la Juventus sólo tuvo un cabezazo de Koopmeiners y un disparo desviado de Woltemade.
Al regresar al terreno de juego, la Juventus cambió de estrategia, insertando dos delanteros para aumentar la presión sobre el ataque contrario. Conceição creó dos oportunidades para Radu en apenas un minuto, pero fue Woltemade quien transformó la situación en empate. Su segundo gol fue fruto de un pase de Marcos Alonso, ex de la Fiorentina, que puso en dificultades a la defensa del Celta. El gol devolvió el partido al 1‑1. La Juventus sufrió una serie de cambios, pero mantuvo el mismo marcador.
En la segunda mitad, el equipo de Spalletti decidió reincorporar a KoloMuani, sin eliminar a Woltemade. Muani realizó una sustitución difícil, pero demostró que estaba dispuesto a intervenir. El momento clave llegó en el minuto 92, cuando Muani entró en el área, corrigió un centro de Cambiaso y pegó al arco, garantizando así la victoria de la Juventus. El gol representó el segundo éxito en dos partidos de la Europa League para la Juventus.
Con esta victoria, la Juventus se confirma en una posición destacada en la clasificación europea, mientras que el Celta sigue en dificultades. El equipo de Spalletti ha demostrado que sabe adaptarse y aprovechar las oportunidades, incluso cuando el resultado parece ya decidido. Para la Juventus, el partido fue un ejemplo de resiliencia y de capacidad para transformar un déficit en victoria, gracias también a la presencia de jugadores clave como Muani y Woltemade.
