El Real Madrid enfrenta un boicot comercial en China tras la revelación de que Kylian Mbappé se ríe de los memes que lo comparan con Mao Zedong. Varias empresas chinas han decidido terminar de inmediato sus acuerdos con el delantero francés, alegando “tolerancia cero ante comportamientos que hieran los sentimientos nacionales”. Entre las firmantes están Dongpeng Beverage Group, Mengniu y Milkground, todas de la industria de bebidas y lácteos.

El anuncio de Dongpeng llegó a través de su cuenta principal y la de su marca Bu Shui La en Weibo, donde se confirmó la ruptura de la relación sin detallar el motivo exacto. Mengniu y Milkground siguieron el mismo tono, denunciando cualquier acción que “hiera los sentimientos del pueblo chino”. El contexto es el auge de los patrocinios de Mbappé en el país, donde su imagen apareció en marquesinas, autobuses y ascensores durante el verano, especialmente durante la Copa Mundial de la FIFA 2026.

La polémica se desencadenó cuando el jugador, durante una entrevista reciente, comentó que su meme favorito es el que lo muestra con la cara superpuesta sobre la de Mao Zedong, y que lo comparte con sus amigos. No mencionó a ningún dirigente en particular, pero la imagen provocó una reacción inmediata por parte de las autoridades y empresas chinas, donde la sátira de figuras históricas del Partido Comunista es considerada difamación.

El boicot no es el primer incidente que involucra al Real Madrid en China. En septiembre, el club fue criticado por un mensaje que vinculaba Nepal y el Tíbet de forma incorrecta, y en abril el FC Barcelona pidió disculpas tras una imagen con la bandera de Taiwán en una publicación gestionada por un tercero. Además, en febrero el Real Madrid ya había emitido disculpas por un contenido ofensivo de su defensa Dean Huijsen en Weibo.

Con la cancelación de los contratos, Mbappé pierde dos importantes patrocinadores chinos, lo que podría afectar su imagen y sus ingresos en el mercado asiático. Las empresas han declarado que no volverán a asociarse con el jugador, mientras el club y el futbolista deberán gestionar la repercusión en sus relaciones comerciales internacionales. La situación subraya la sensibilidad de las marcas chinas ante cualquier contenido que pueda ofender la sensibilidad nacional y la necesidad de los equipos y atletas de adaptarse a las normas culturales de los mercados donde operan.

Mundo DeportivoEste artículo fue reescrito y localizado por ScoreLens a partir del reporte original.
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