Guillem Víctor, el joven lateral derecho del Barça que ha pasado toda su infancia en la cantera, se prepara para una posible convocatoria en el próximo partido contra el Alavés. A los 19 años, el canterano ha pasado una década dentro de la academia del club, y su rendimiento constante en todas las categorías lo ha convertido en uno de los jugadores más confiables del sistema formativo.
Desde su fichaje en el Junior de Sant Cugat, donde nació, Víctor ha escalado sin interrupciones desde el Alevín C hasta la plantilla del Barça Atlètic, donde ahora ocupa el puesto de capitán. Su versatilidad es una de sus mayores virtudes: además de su posición natural como lateral derecho, ha jugado en la izquierda, en el centro de la defensa, en el mediocentro, como interior y hasta como extremo. Incluso en un torneo amistoso de fútbol once, se le vio desplegarse como delantero, ocupando los puestos de 9 y 10. Los entrenadores de la cantera describen a Víctor como un “comodín” que siempre entrega un nivel alto, con evaluaciones de rendimiento que oscilan entre 7,5 y 8.
Durante su paso por la cantera, Víctor formó parte de la generación del 2007 que consiguió un histórico triplete, ganando la Liga, la Copa y la UEFA Youth League. Su evolución defensiva ha sido notable: antes mostraba dificultades en los duelos uno contra uno, pero ahora se destaca por su capacidad de juego de espaldas y su disciplina defensiva. En ataque, se caracteriza por su juego asociativo y su fiabilidad desde la segunda línea, aportando una buena llegada al área.
El entorno familiar de Víctor también está muy ligado al fútbol. Sus tres hermanos son futbolistas: Pau, que juega en el Sporting de Braga con el dorsal 10; Xavi, que está en el Prat; y otro hermano que también participa en la escena futbolística. La familia, que pasa largas horas en carretera y aviones, sigue de cerca el progreso de cada uno, manteniendo el contacto diario a pesar de la distancia.
El técnico Hansi Flick, quien ha demostrado una gran confianza en la cantera, no duda en recurrir a jóvenes talentos cuando la plantilla necesita refuerzos. Según los comentarios de los entrenadores, Víctor es “un futbolista que ha ido evolucionando hacia un jugador profesional”, y su desempeño en la defensa del Barça Atlètic lo posiciona como una pieza clave en una de las líneas defensivas más sólidas de la competición.
Si bien la convocatoria frente al Alavés es una posibilidad, la decisión final sobre el debut de Víctor y el número que llevará en el dorsal queda en manos de Flick. Para el futuro, el joven culé sigue trabajando con la esperanza de que su sueño de debutar en el primer equipo se haga realidad en los próximos partidos.