El 16 de agosto, apenas tres meses después de perder la final de la Copa de Italia contra el Inter, la Lazio quedó eliminada de la cita al final de un partido contra Mantua. Era el debut de Gennaro Gattuso como entrenador y el equipo ya parecía estar en una espiral de decadencia. Sin embargo, dos meses después, el mismo equipo se encontraba en lo más alto de la tabla, compartiendo el liderato con el Inter. Tras la victoria por 3‑1 sobre el Monza, Gattuso declaró que no se sentía "fuido de casa", subrayando la importancia de las experiencias previas para su planteamiento técnico.
Gattuso recordó los momentos difíciles de su carrera como entrenador, citando las derrotas contra el Zenica, la pérdida de un título con el Hajduk Split y las casi eliminatorias para la Liga de Campeones con el Napoli y el Milán. A pesar de estos fracasos, su gestión de la Lazio ha demostrado capacidad para renovar el equipo: relanzó a jugadores como Noslin y Belahyane, desempolvó a Nuno Tavares y optimizó el mercado con operaciones específicas. La venta de Mario Gila por 30 millones de euros permitió financiar nuevas compras y préstamos, entre ellos Frattesi, Gudmindsson y Sutalo, además de la compra de Pinamonti.
El éxito de la Lazio no fue resultado de un simple cambio de plantilla, sino de una estrategia de construcción basada en la paciencia y la consolidación. Gattuso destacó que el equipo no aspira al título, sino a consolidarse entre los primeros puestos del ranking. La lección que la Lazio ofrece a clubes como Juventus, Milán y Fiorentina es que simplemente aumentar el gasto no garantiza victorias; en cambio, una gestión cuidadosa de los actores existentes puede producir resultados más sostenibles.
El próximo calendario incluye partidos importantes, incluido el choque en el Stadio Olimpico contra la Juventus. Gattuso reiteró que el primer puesto no es el objetivo final, sino un punto de referencia. Con el equipo todavía en fase de consolidación, el futuro próximo estará determinado por la capacidad de mantener el estado de forma actual y afrontar los próximos retos con la misma determinación que llevó a la Lazio a lo más alto de la tabla.
