Sergio Canales, el centrocampista de 35 años que ha pasado por la cantera del Real Madrid, el Betis, Monterrey y ahora el Racing de Santander, volvió a su ciudad natal este verano para devolver al club que le dio sus primeros pasos en el fútbol. En una entrevista exclusiva con la revista *Brands & Players*, el jugador comparte su rutina diaria, las lecciones de sus lesiones y la huella que dejó su paso por México.
Canales recuerda que su fichaje por el Real Madrid llegó cuando todavía era adolescente y que la presión del primer nivel le hizo “colapsar” en ocasiones. “Todo se me vino encima”, admite, y explica que esa experiencia lo obligó a madurar antes de tiempo. Las lesiones de rodilla, que marcaron varios momentos de su carrera, también le enseñaron a no rendirse y a valorar el apoyo de su familia y de los profesionales que lo acompañaron. “Me han enseñado a confiar más en mí mismo y a ser más agradecido”, comenta.
El futbolista cántabro detalla su día a día con una disciplina que le ayuda a mantenerse en forma: se levanta a las seis de la mañana para pasear a sus perros por la playa, luego realiza presoterapia, sauna, inmersiones en agua fría, sesiones en cámara hiperbárica y terapia con luz roja. Cena alrededor de las siete y está en la cama a las nueve. Esta rutina le permite recuperarse de los rigores de la competición y prepararse para los partidos.
Canales también reflexiona sobre los hitos de su trayectoria. En el Betis vivió “algunos de los momentos más especiales”, incluyendo la conquista de la Copa del Rey en 2022, aunque ahora lo recuerda con “poco o nada” y dice que “ahora viviría ese momento de otra forma para poder disfrutarlo”. Su paso por Monterrey, por su parte, “cambió la manera de ver la vida”. Agradece a excompañeros como Andrés Guardado y Héctor Moreno por recomendárselo y afirma que la etapa mexicana “no la cambiaría por nada”.
Finalmente, el jugador expresa su gratitud hacia el Racing de Santander. “De pequeño iba al campo con mi padre, me enseñaron a entender el fútbol, me dieron muchos valores y me dieron la oportunidad de ser profesional”, dice. “Le debo mucho al Racing”. Con la mirada puesta en el futuro, Canales visualiza un retiro en el que podrá viajar con su familia, ver crecer a sus hijos y seguir disfrutando de la vida que el club le permitió conocer.