El técnico portugués José Mourinho volvió a presenciar la prensa sin decir una palabra tras la victoria del Real Madrid sobre el Villarreal, 1‑0, en la que el árbitro se vio envuelto en polémica y Vinícius fue expulsado. Al no presentarse en la sala de prensa, el entrenador retomó una práctica que lo ha acompañado durante su carrera: el silencio deliberado ante los medios cuando cree que sus declaraciones podrían acarrearle sanciones o generar controversia innecesaria.
Mourinho ha alternado, a lo largo de su trayectoria, largas ruedas de prensa con momentos de total silencio. Desde la primera etapa en el Real Madrid, cuando en 2011 dejó que su asistente Aitor Karanka atendiera a los periodistas, hasta su segundo paso por el Chelsea, donde en 2013 terminó una rueda de prensa antes de un partido de la Champions League, el silbido ha sido una herramienta de comunicación. En Manchester United, en 2018, el entrenador levantó tres dedos y exclamó “respect” antes de abandonar la sala tras una derrota contundente. En Roma y en su paso por Italia, el silencio se manifestó antes de encuentros contra el Inter de Milán y el Milan, y también tras una derrota frente al Galatasaray en Turquía.
La última ocasión de silencio se produjo el 1 de septiembre de 2023, cuando el Roma perdió 1‑2 ante el Milan y Mourinho optó por no atender a los medios después de una decisión arbitral polémica. En septiembre de 2024, tras perder 1‑3 frente al Galatasaray, el entrenador explicó que había esperado 70 minutos mientras el rival Okan Buruk se presentaba, y decidió marcharse por la demora. “En mis 24 años de carrera nunca he huido de una rueda de prensa, especialmente después de una derrota”, afirmó, subrayando que su silencio no es una evasión sino una elección estratégica.
En el contexto actual, el Real Madrid se mantiene en la cima de la tabla de LaLiga, con la victoria sobre el Villarreal consolidando su posición y poniendo en evidencia la capacidad de Mourinho para controlar la narrativa del equipo sin necesidad de palabras. La próxima fase de la Champions League y las próximas jornadas de la liga pondrán a prueba tanto la táctica del entrenador como su relación con los medios, pero por ahora el silencio sigue siendo su forma de comunicación más efectiva.
