El Club Atlético Osasuna ha decidido despedir al entrenador catalán Luis Miguel Ramis, junto con cuatro miembros de su cuerpo técnico, tras una reunión de la junta directiva que se celebró esta mañana. El anuncio, publicado por el club en su página oficial, confirma que la dirección deportiva ha optado por terminar la relación con Ramis, quien dirigió al primer equipo durante la temporada 2023‑24. Entre los técnicos que también dejarán la entidad se encuentran José Manuel Gil, Iván Madroño, Miguel Ángel Fernández y José Fajardo.
Con la salida de Ramis, Osasuna ha nombrado de inmediato a su nuevo entrenador: el vasco Jagoba Arrasate. Arrasate, quien ya estuvo al mando del rojillo entre 2018 y 2024, regresará con un contrato que se extiende hasta 2029. Según se informó, el exjugador y exentrenador volverá a contar con Bittor Alkiza como segundo técnico, lo que refuerza la continuidad en la filosofía de juego que el club ha buscado mantener. Arrasate es el segundo entrenador con más partidos dirigidos en la historia del club, con 256 encuentros, solo detrás de Pedro Mari Zabalza.
El equipo rojillo se encuentra en la posición 16ª de la tabla de la Primera División, con apenas 8 puntos de un posible total de 24 en los últimos cinco partidos, donde han registrado cuatro derrotas y un empate. Este rendimiento ha dejado al club a tres puntos del descenso, lo que ha impulsado la decisión de la dirección de buscar un cambio de liderazgo que pueda revertir la situación.
El anuncio de la sustitución de Ramis y la llegada de Arrasate llega en un momento crítico para Osasuna, que necesita estabilizar su rendimiento en la liga para evitar la zona de descenso. El club ha indicado que la decisión se tomó tras una evaluación exhaustiva de la fase de juego y los resultados obtenidos, y que la nueva dirección técnica se concentrará en mejorar la consistencia y la cohesión del equipo. Con un contrato extendido hasta 2029, Arrasate tendrá la oportunidad de implementar su visión a largo plazo y buscar una remontada en la tabla.
En los próximos días, el nuevo entrenador se reunirá con los jugadores y el cuerpo técnico para establecer sus planes de trabajo y objetivos inmediatos. La expectativa es que el cambio de mando genere un impulso positivo y permita a Osasuna recuperar la competitividad necesaria para asegurar su permanencia en la Primera División.
