El 15 de octubre, el futbolista argentino Lionel Messi fue galardonado con el Premio Princesa de los Deportes, convirtiéndose en el primer deportista que lo recibe en solitario. El premio, considerado el máximo reconocimiento en España, cierra una carrera que comenzó en la cantera del FC Barcelona y que ha dejado una huella imborrable tanto dentro como fuera del campo.
Desde sus primeros pasos en la academia del club, Messi llamó la atención de entrenadores y directivos por su técnica y visión de juego. Según fuentes del club, un abogado argentino, José Mateo, quien había huido de la dictadura de Videla, fue quien redactó los contratos de Maradona con el Barça y también ayudó a formalizar la relación de Messi con el club. Mateo entregó a los entrenadores un vídeo de la infancia del jugador, donde se podía observar su agilidad y capacidad de penetración, algo que sorprendió a los técnicos de la base, entre ellos Asensi, Costas y Charly.
El FC Barcelona organizó un torneo de jugadores de la misma edad contra juveniles, donde Messi se destacó y ganó el trofeo con una actuación memorable. Su talento llamó la atención de la selección española, aunque la decisión fue posponer su incorporación para preservar su desarrollo. El médico jefe del club, el Dr. Bestit, supervisó un programa de crecimiento que permitió al joven mejorar sus capacidades físicas y técnicas.
El momento culminante de su carrera se produjo cuando el club lo alineó como extremo derecho en el Camp Nou contra la Juventus de Capello. El partido terminó con una victoria del Barça y la intervención de la Juventus, que quedó impresionada con el rendimiento de Messi. Según relatos, la propia Capello y el portero Buffon solicitaron que fichara para la Juventus, pero el jugador decidió quedarse en el Camp Nou, donde se instaló en Castelldefels junto a un grupo de argentinos que le ayudaron a integrarse.
El premio no solo reconoce su excelencia deportiva, sino también los valores que ha transmitido a lo largo de su trayectoria. En la ceremonia, Messi agradeció a su padre, Jorge, quien falleció el 8 de agosto, por su apoyo incondicional. El padre de Messi, quien había permanecido en Barcelona cuando la familia se trasladó, fue quien sostuvo al joven cuando las cosas se pusieron difíciles, asegurándose de que no abandonara sus sueños. El futbolista expresó que el legado de su padre sigue presente en cada partido y en cada gesto dentro del estadio.
Con el galardón, Messi consolida su estatus como el mejor jugador de todos los tiempos y refuerza su compromiso con el deporte y la comunidad. El FC Barcelona y la Asociación de la Princesa de los Deportes celebran su trayectoria, mientras que el futuro del club se centra en continuar su legado de excelencia y valores deportivos.