El Atlético de Madrid ha visto disminuir el impacto de Ademola Lookman tras su llegada a mitad de la temporada pasada. En el partido contra el Deportivo Alavés, el nigeriano, que fue desplegado en un tridente junto a Jonathan David y el joven delantero Julián Álvarez, no logró integrarse al ritmo exigido por Diego Simeone y fue sustituido en el descanso tras recibir una tarjeta amarilla en el descuento de la primera mitad.
El entrenador, que había confiado en Lookman para aportar creatividad y presión desde la banda, describió su actuación como “desconectada” y “sin la chispa que se necesita”. El delantero, que suele destacar por su capacidad para trazar diagonales y generar desequilibrio en el uno contra uno, se vio limitado por la agresividad defensiva del Alavés y por la falta de espacios en el ataque. Los medios españoles señalaron que la libertad que se le otorgó al jugador no coincidió con el estilo de juego del equipo, lo que dificultó su participación efectiva.
En cuanto a estadísticas, la diferencia entre la primera y la segunda temporada es evidente. En su primer paso por el club, Lookman anotó nueve goles y entregó cuatro asistencias en media temporada, con un promedio de 0,49 goles y 0,16 asistencias por partido. En la actual campaña, su rendimiento se ha reducido a 0,17 goles por encuentro y sin asistencias, con un gol por cada 540 minutos de juego, frente a un gol cada 139 minutos en la temporada anterior. Este descenso ha generado preocupación entre los seguidores y la prensa, que recuerdan el entusiasmo que rodeó su llegada.
El Atlético de Madrid sigue buscando la coherencia en su ataque, y la gestión de Lookman será un tema clave en los próximos encuentros. El club deberá decidir si mantiene al nigeriano en su posición habitual o si busca un ajuste táctico que permita aprovechar mejor sus cualidades. Con la temporada aún en curso, la dirección técnica tendrá que evaluar cómo integrar a Lookman de manera que contribuya al objetivo de la plantilla en la liga y en las competiciones europeas.
