El presidente del Parma, Federico Cherubini, expresó plena confianza en el técnico Alberto Gilardino, a pesar de las tres últimas derrotas consecutivas. En su discurso, Cherubini reiteró que un mes de trabajo no es suficiente para evaluar a un entrenador y subrayó la necesidad de darle tiempo a Gilardino para implementar sus ideas y metodologías.
Cherubini también abordó las críticas dirigidas al club tras la derrota ante el Torino, defendiendo al presidente y pidiendo que no les echen culpas. Expresó su decepción por la distancia percibida entre el club y la afición, afirmando que el club está "totalmente disponible para la comunidad" y que la comunicación con la afición es una responsabilidad compartida. Mencionó la suspensión de una mesa de discusión con la afición, pero declaró que estaba dispuesto a reiniciar el diálogo, subrayando que las decisiones son del club.
En cuanto al equipo, Cherubini reconoció las dificultades iniciales de Gilardino, que tuvo que afrontar partidos desafiantes con una plantilla aún en fase de construcción. Sin embargo, expresó confianza en las capacidades del grupo de trabajo e indicó que el club está dispuesto a invertir tiempo y recursos para lograr sus objetivos.
El presidente concluyó afirmando que el futuro del Parma depende de la capacidad de construir una nueva dirección y que el club está dispuesto a emprender este camino con el apoyo de todos sus interesados. La próxima semana el equipo afrontará los próximos retos de la SerieA, con el objetivo de revertir la racha de resultados negativos y consolidar la confianza de la afición.