Iván Carrasco, exentrenador de la cantera del Barça y actual técnico del Al Ittihad, habló con Mundo Deportivo sobre su filosofía y su relación con jóvenes talentos como Lamine Yamal, Pau Cubarsí y Marc Bernal. A sus 38 años, Carrasco se presenta como un entrenador que prioriza el amor por el juego y la adaptación táctica, dejando que los jugadores sean los protagonistas de la acción.
Carrasco recuerda su paso por la academia del Barça, donde formó a dos generaciones de jugadores nacidos en 2006 y 2007. Entre ellos se encuentran Lamine Yamal, Pau Cubarsí, Héctor Fort, Marc Bernal, Xavi Espart y otros que, aunque no están en el primer equipo, prometen destacar en el futuro. Para él, el talento natural es el factor decisivo y se destaca la capacidad de Yamal para leer el juego y ejecutar con precisión, cualidades que Carrasco considera innatas y que no requieren enseñanza específica. “Ningún entrenador le ha enseñado a Lamine cómo debe jugar”, afirma, subrayando la necesidad de dejar que los genios se desarrollen sin restricciones.
En cuanto a la gestión de jugadores excepcionales, Carrasco sostiene que la clave es “acompañarlos, facilitarles contextos favorables y poco más”. Señala que su enfoque es permitir que los talentos exploren su potencial sin sobrecargarles con directrices rígidas. Además, comenta cómo ha trabajado con Pau Cubarsí, quien demostró una mentalidad adelantada y liderazgo, y con Marc Bernal, quien evolucionó de interior a la posición de “6”, adaptándose a las necesidades de la plantilla.
El entrenador también reflexiona sobre la evolución táctica del fútbol. “El dibujo inicial es un punto de partida, pero durante el juego los espacios, las intenciones y los roles marcan la dinámica”, explica. Prefiere un estilo dominante, con posesión y ataque, pero reconoce la importancia de la flexibilidad y la adaptación a las circunstancias del partido.
En cuanto a su futuro profesional, Carrasco mantiene una actitud abierta y flexible. “Voy a fluir con la vida y con lo que vaya llegando”, comenta, y revela que su deseo es llegar a la Premier League. No obstante, subraya que el camino dependerá de las oportunidades y de la confianza que los directores deportivos y presidentes le otorguen, como le ocurrió al recibir la oportunidad de dirigir al Al Ittihad.
Con una visión centrada en el talento juvenil y la adaptación táctica, Iván Carrasco se perfila como un entrenador que busca maximizar el potencial de sus jugadores sin imponerle un estilo rígido, y que aspira a continuar su carrera en ligas de alto nivel.
