Jose Mourinho se presentó en la sala de prensa de Valdebebas para comentar el próximo Clásico contra el Barcelona, que se celebrará en el Camp Nou a las 21:00 horas. El entrenador portugués destacó la buena forma del Real Madrid, señalando que el equipo “está en buena dinámica, gana y marca goles”. Sin embargo, advirtió que el Clásico es un evento distinto al resto de partidos, pues “no vale lo que se ha hecho antes, no tiene mucho sentido”, y que la magnitud del encuentro es única a nivel mundial.
El técnico también habló sobre la percepción que recibe el club. “Tengo la sensación de que el Real Madrid es así”, afirmó, refiriéndose a la presión de recibir crédito cuando los jugadores triunfan y críticas cuando el resultado no es favorable. Mourinho explicó que esta dinámica es común entre los entrenadores del mundo, pues “algunos partidos los ganan los jugadores y otros los pierden los entrenadores”. En cuanto a la rivalidad con el Barcelona, el entrenador subrayó que la identidad del Clásico no depende del entrenador, sino de la importancia que tiene el encuentro para el fútbol mundial.
Durante la entrevista, Mourinho respondió a preguntas sobre el arbitraje y la influencia de la derrota del Barcelona ante el PSG. Comentó que “no creo que por haber perdido un partido cambie su estado de alma ni de confianza”, y que la forma en que se percibe al Barcelona no le afecta personalmente. Asimismo, afirmó que el Real Madrid no es un “producto acabado”, pues “estamos en una fase inicial, con tres meses de trabajo y una pretemporada en la que los jugadores llegaban un par cada semana”.
El entrenador también habló de sus jugadores, como Lamine Yamal y Flick. Señaló que “todos son buenos” y que no cambiará su estructura ni su esencia, y que Flick es un gran entrenador que “está haciendo un óptimo trabajo”. En cuanto a la estrategia para el Clásico, Mourinho evitó dar detalles concretos, declarando que no respondería a preguntas sobre sus planes de partido.
Finalmente, el técnico confirmó que ya tiene decidido el once titular para el encuentro con el Barcelona y que no se deja influenciar por supersticiones, como la barba que lleva. Con la mirada puesta en el Camp Nou, Mourinho concluyó que el Clásico será otro desafío que el Real Madrid debe afrontar con su habitual intensidad y profesionalismo.