El Udinese se prepara para el partido contra el Milán con una retirada del equipo, durante la cual el capitán Kosta Runjaic ilustró el estado de forma de los jugadores y las decisiones tácticas para el próximo partido. Runjaic subrayó la importancia de la cohesión interna, afirmando que "si todos lo damos todo podemos funcionar como un equipo, pero si no lo hacemos corremos el riesgo de perder contra cualquiera". El retiro fue elegido específicamente para consolidar la unidad del grupo: después del entrenamiento los jugadores se reunirán en el hotel para profundizar la comunicación y motivar a sus compañeros.
Entre los problemas físicos, el defensa Solet sufrió una pequeña lesión muscular. Runjaic indicó que el equipo evaluará su disponibilidad para el partido de mañana, pero, si es necesario, intentarán prepararlo para el partido contra el Parma. En cuanto a la plantilla, Runjaic confirmó la ausencia de Zanoli, que fue descartado por una "pequeña recaída" tras una grave lesión. El centrocampista ha sido tratado intensamente para que se recupere rápidamente y el técnico espera verlo de nuevo sobre el terreno de juego en los próximos días. Abankwah, que había podido jugar con el Lecce, se mantuvo lesionado para evitar riesgos, mientras que Bayo y Gueye están confirmados para el partido.
Runjaic también mencionó la presencia de Piotrowski y otros jugadores, excluyendo únicamente a Zanoli y Abankwah. El técnico destacó que, aunque Zanoli sufrió una lesión grave, ha pasado por todos los controles necesarios y no tiene lesiones activas, aunque puede sentir dolor por la naturaleza de la lesión. El objetivo es tener disponible a Zanoli lo antes posible, aprovechando su capacidad para aportar por banda.
La concentración, que se desarrolla antes de un importante partido contra el Milán, tiene como objetivo reforzar la disciplina y la motivación del grupo. Runjaic expresó su confianza en la capacidad del equipo para superar las dificultades, destacando la importancia del compromiso colectivo. Con la plantilla casi completa, salvo las excepciones mencionadas, el Udinese afronta el partido con la esperanza de mantener la cohesión y aprovechar al máximo los recursos disponibles. El siguiente paso será el partido contra el Milán, donde el club espera demostrar su fuerza y determinación.