El encuentro entre Rayo Vallecano y Athletic Club, que se celebró en el estadio de Vallecas, se vio interrumpido en el minuto 13 tras una serie de protestas de la afición rayista. Los hinchas lanzaron pelotas de plástico de tamaño reducido sobre el campo, lo que obligó al árbitro a suspender el partido durante diez minutos hasta que la zona se limpió y se garantizó la seguridad de los jugadores.
El origen de la protesta se remonta a la visita del Rayo a Vallecas, donde no se había disputado un partido oficial desde mayo. La hinchada planificó una coreografía de manifestación que incluía silbidos, lanzamiento de aviones de papel y, en última instancia, la tirada de pequeñas pelotas de plástico sobre el área de juego. El objetivo declarado era generar un mensaje de descontento contra la administración del club, aunque la forma de hacerlo resultó en un riesgo para la integridad de los jugadores y la continuidad del encuentro.
Durante el intervalo, los jugadores Isi y Valentín dialogaron con los aficionados del fondo de Vallecas para expresar su preocupación y pedir que se detuviera la acción. A pesar de la intervención, el lanzamiento de las pelotas continuó y el árbitro, tras verificar que el riesgo había sido mitigado, permitió que el partido se reanudara. Sin embargo, cuando se intentó volver a jugar, la protesta se reanudó y el encuentro se vio obligado a suspenderse nuevamente.
El resultado final del partido quedó en la mesa de los árbitros, ya que la organización del evento no cumplió con los requisitos de seguridad y la competición se declaró anulada. Los jugadores de ambos equipos fueron despedidos con aplausos de la afición, pero el ambiente se cargó de polémica y tensión. Los dirigentes del Rayo Vallecano y del Athletic Club han pedido una investigación para determinar las responsabilidades y evitar que incidentes similares vuelvan a ocurrir en futuros encuentros.
El Rayo Vallecano tendrá que buscar una alternativa para su próxima jornada, mientras que el Athletic Club deberá evaluar las medidas disciplinarias que se aplicarán a los hinchas involucrados. La Federación Española de Fútbol ha anunciado que revisará las normas de seguridad en los estadios para prevenir que las protestas de los aficionados interrumpan el desarrollo de los partidos. El próximo partido de ambos equipos se programará en una fecha distinta, con la expectativa de que las medidas correctivas hayan sido implementadas y la seguridad garantizada.
