El árbitro Isidro Díaz de Mera confirmó la expulsión de Vinicius en el partido del Real Madrid contra el Villarreal, tras la intervención del VAR. La decisión se basó en el manual del Comité Técnico de Árbitros (CTA), el cual establece claramente que el tirón de pelo constituye una acción de conducta violenta que merece tarjeta roja.
El VAR había señalado la acción del brasileño a Saliba, y el colegiado Díaz de Mera, a instancias del VAR, revisó el vídeo y aplicó la sanción. El documento CARD, elaborado por el CTA al inicio de la temporada, recoge todas las conductas que pueden dar lugar a una expulsión. Entre ellas se incluyen codazos, cabezazos, puñetazos, bofetones, agarramientos del cuello, empujones, patadas, mordiscos y tirones de pelo, siempre que se realicen sin disputar el balón y con fuerza excesiva.
El manual define la conducta violenta como “una acción en la que un jugador utiliza o intenta utilizar fuerza excesiva o brutalidad contra un adversario, compañero, miembro del equipo arbitral o cualquier otra persona, sin que exista una disputa por el balón”. Según las reglas de juego, tales acciones deben sancionarse con expulsión. En este caso, el tirón de pelo de Vinicius a Saliba encaja dentro de esa categoría.
El árbitro debe decidir si la acción se considera parte de la jugada o si está completamente fuera de ella. Si se considera dentro de la jugada, la sanción será una expulsión; si se determina que está fuera de la jugada, la expulsión puede ser acompañada de una multa o una suspensión adicional. El Comité de Disciplina de la RFEF tendrá que determinar la consecuencia final para el jugador.
Con la expulsión confirmada, el Real Madrid perdió a uno de sus titulares y tendrá que ajustar su alineación para el próximo encuentro. El Villarreal, por su parte, se beneficiará de una ventaja numérica en el resto del partido. El caso seguirá bajo la mirada del Comité de Disciplina, que decidirá si la sanción será únicamente la expulsión o si se añadirán otras medidas disciplinarias.
