Marcus Thuram volvió al terreno de juego con la misma energía con la que jugó en su primer gran partido con el Inter, pero esta vez el objetivo es más ambicioso: romper el ayuno ante el Milán. El francés, que lideró el ataque nerazzurri con goles y asistencias en tres partidos consecutivos (Parma, Bolonia y Fiorentina), se prepara para dar el golpe decisivo en el derbi que se disputará en La Scala. El último éxito ante el Milán se remonta al 22 de abril de 2024, cuando los nerazzurri habían ganado el derbi y el scudetto, un recuerdo que hizo que Thuram absorbiera la presión.
El jugador tuvo que afrontar un período de dificultades físicas, perdiéndose tres partidos importantes (Serie A, Copa de Italia y Supercopa de Italia) por lesiones. A pesar de ello, tras el parón internacional, Thuram volvió al once titular en los siguientes seis partidos, demostrando que sigue siendo la referencia ofensiva del equipo. Su aportación también fue fundamental en la victoria ante el Venecia, donde marcó un gol en propia puerta que dio la vuelta al partido, y en la remontada ante el Bolonia, donde dio el empujón necesario al grupo.
El entrenador del Inter, Simone Inzaghi, confirmó el buen estado físico de Thuram y su posición como jugador principal del equipo. El jugador ha demostrado que puede sustituir al capitán Lautaro sobre el césped, asumiendo el papel de líder y aportando la misma energía y determinación que ha demostrado en el pasado. Inzaghi subrayó que el Inter no puede prescindir de él, sobre todo teniendo en cuenta su papel crucial en las últimas tres semanas de juego intenso.
Para Thuram, el partido contra el Milán representa una oportunidad para consolidar su posición en la selección francesa, donde su estado de forma actual podría merecer la convocatoria de Didier Deschamps. Sin embargo, antes de centrarse en el fútbol internacional, el jugador debe completar su misión con el Inter, que incluye no sólo el derbi, sino también un viaje al Feyenoord en la liga de Campeones y un partido en casa contra el Como. El próximo periodo será decisivo para el Inter, que deberá mantener la forma y la motivación para afrontar los retos más importantes de la temporada.
