El derbi de la Comunidad Valenciana entre el Valencia y el Villarreal terminó con una victoria amarilla del club rojiblanco por 1‑2, tras dos intervenciones del VAR que marcaron el rumbo del encuentro. La primera intervención se produjo a los 34 minutos, cuando el árbitro Alejandro Quintero recibió una alerta del centro de control sobre un posible pisotón de Renato Veiga en Dani Raba. Tras revisar la jugada en cámara lenta y solicitar una versión más rápida, el VAR confirmó la acción y recomendó un penalti y una tarjeta amarilla. El penalti concedido permitió al Villarreal adelantarse con el gol de Pepelu.
La segunda intervención se dio a los 78 minutos, cuando Pape Gueye golpeó con el brazo al capitán valenciano, Gayá. El árbitro, nuevamente alertado por el VAR, revisó dos imágenes que mostraban una fuerza excesiva del brazo sin que el balón estuviera en disputa. El árbitro aceptó la valoración y mostró una tarjeta roja a Gueye. El acta arbitral registró la expulsión con la frase: “Golpear con el brazo en la cara de un adversario con fuerza excesiva, en una disputa por un balón”. El Comité de Disciplina deberá decidir si la sanción será de uno a tres partidos, según el artículo 130 del reglamento, que contempla la violencia en el juego sin lesiones graves.
Además, a los 89 minutos el árbitro expulsó a Elliot por protestar de manera ostensible una decisión. El acta indica que la expulsión se debió a la protesta y que el jugador será sancionado con un encuentro. Con estos dos incidentes, el partido quedó marcado por la intervención del VAR y las decisiones disciplinarias que, según el reglamento, podrían acarrear suspensiones adicionales para los implicados.