Derry Scherhant, nacido en Berlín el 10 de noviembre de 2002, convirtió una simple lista de 15 casillas en un trampolín para su carrera. Cada mañana, el estudiante de fútbol mira la hoja de papel que cuelga encima de la puerta de su casa y, cuando marca un gol, colorea uno de los cuadrados con un rotulador. A principios de 2018, el joven alemán se propuso marcar 15 goles con el equipo B del Hertha, pero al final marcó 16, demostrando que estaba preparado para ascender puestos.
El camino de Scherhant fue todo menos lineal. Después de jugar en clubes de base como Charlottenburg, Viktoria Berlin, Tennis Borussia y Berliner, fue descubierto por el entrenador Markus Schatte, quien le presentó al Hertha. El técnico Sandro Schwarz, impresionado por los 16 goles del joven en el filial, lo incluyó en el primer equipo. Durante la pandemia, cuando las canchas estaban cerradas, Scherhant continuó entrenando clandestinamente, superando las vallas del polideportivo Hans-Rosenthal y aprovechando cada momento de oscuridad para mejorar su técnica.
En 2025, Friburgo compró a Scherhant por dos millones de euros y le ofreció un contrato de cinco años. Bajo la dirección de Julian Schuster, el joven ya ha demostrado su valía, contribuyendo con cinco goles en liga y desempeñando un papel decisivo en la clasificación del club para la Conference League. Su estilo de juego, caracterizado por la potencia, el regate y la velocidad, le convierte en un extremo polivalente, capaz también de actuar en posición central. Su valor de mercado se estima en veinte millones de euros y ya ha llamado la atención de los clubes de la Premier League, en particular del Ipswich.
El éxito de Scherhant no fue sólo deportivo. La familia jugó un papel fundamental: su padre, originario de Camerún, y su madre berlinesa siempre apoyaron al joven, acompañándolo a los partidos en Charlottenburg. Su abuelo, presente en las gradas, inspiró a Scherhant a creer en sus capacidades. El futbolista también mostró un lado curioso, leyendo la autobiografía de Memphis Depay en inglés y tratando de entender la historia personal de su ídolo, demostrando un acercamiento más profundo a los modelos a seguir que simplemente observar videos.
El 18 de octubre, el Frankfurter Allgemeine Zeitung informó de su ascenso: de las afueras de Charlottenburg a la selección alemana, donde debutó contra Serbia y luego jugó contra Grecia. El técnico Jürgen Klopp lo convocó como parte de la nueva generación alemana, en un período de renovación tras el fracaso del mundial y el divorcio con Nagelsmann. Scherhant, que ya tiene veintitrés años, está preparado para consolidar su posición tanto en el club como en la selección, con la perspectiva de seguir creciendo y asumiendo nuevos retos en Europa.
