El portugués José Mourinho volvió a ser protagonista de la prensa deportiva con una de sus más polémicas conferencias tras el partido contra el Barcelona. En la rueda de prensa del 26 de abril de 2011, un día antes de la semifinal de la Champions League, el entrenador del Real Madrid se mostró irónico y crítico, recordando sus encuentros previos con el club catalán y cuestionando a sus rivales. Pep Guardiola, quien en ese momento dirigía al Barça, comentó que Mourinho “es el jefe, el amo” de la sala de prensa, y que no compite con él “ni un instante”.
Mourinho, que dejó el Barcelona tras su etapa como asistente de Bobby Robson y Louis van Gaal, ha sido un habitual interlocutor de los medios cuando se enfrentan al Barça. En la semifinal de la temporada 2009‑10, el Inter de Milán, bajo su mando, negó al Barça la posibilidad de repetir el título de campeón de Europa. El partido de vuelta terminó 1‑0 a favor del Barça, pero el Inter había mantenido su ventaja de 3‑1 de la ida, a pesar de la expulsión de Thiago Motta. En 2011, en la Champions, el Chelsea de Mourinho venció al Barça 2‑1 en el Camp Nou tras la expulsión de Didier Drogba, y luego ganó 4‑2 en Stamford Bridge.
Durante la conferencia de prensa, Mourinho lanzó una serie de preguntas retóricas: “¿Por qué?” frente a la actuación de jugadores como Ovrebo, De Bleeckere, Busacca y Stark, y se refirió a la supuesta influencia del Barça en la UEFA y en la publicidad de UNICEF. También recordó el episodio de 2009 en el que el árbitro Anders Frisk fue amenazado por ultras ingleses después de una controversia en el Camp Nou.
El polémico “monólogo” incluyó un episodio en el que Mourinho insultó al asistente del Barça, Tito Vilanova, al que llamó “Pito” después de una alteración en la Supercopa de España. En años posteriores, el entrenador volvió al Real Madrid con una actitud más moderada, pero sigue mostrando su afición por disparar contra el Barcelona. Recientemente, el club catalán está investigando pagos millonarios al exvicepresidente del Comité Técnico de Árbitros, José María Enríquez Negreira, alegando que se recibían informes sobre arbitraje y scouting.
Mourinho, en respuesta a la sanción de cuatro partidos a Vinicius Jr. por una falta en la Liga de Campeones contra el Roma, utilizó la metáfora del “gato escondido” para indicar que la influencia del Barça ya no está oculta. Con la Champions en marcha, el Real Madrid y el Barcelona seguirán enfrentándose en la competición europea, mientras los medios continúan cubriendo las tensiones y declaraciones que caracterizan a ambos clubes.