El Celta de Vigo se enfrenta a la realidad de que su campaña en la UEFA Europa League ha arrancado de manera muy dura. Tras la derrota 1‑2 ante la Juventus en el Balaídos, el entrenador Claudio Giráldez admitió que el equipo ha salido “de vacío” en los dos primeros encuentros, aunque el técnico mantiene la convicción de que el proyecto sigue encaminado a la victoria en la fase de grupos.
Giráldez recordó que, a pesar de haber mostrado buenas sensaciones en los dos partidos, el Celta perdió en momentos críticos: el primer encuentro se cerró en el minuto 89 y el segundo en el minuto 91. “Hemos competido muy bien, el equipo ha hecho un buen trabajo ante un equipazo”, explicó, subrayando que los errores cometidos fueron “mal defendidos” y que “los equipos de tanto talento penalizan cualquier error”. El entrenador calificó la situación como “un poco con cara de tontos”, pero aseguró que la forma de juego que han adoptado debe mantenerse, pues “terminará dando sus frutos”, como sucedió la temporada pasada.
El técnico también destacó la evolución de su jugador Yoel Lago, quien “cada vez es más inteligente en las situaciones del juego”. Giráldez expresó su confianza en que el Celta logrará avanzar a la siguiente fase, pues “todavía hay margen de maniobra” y recuerda que el año anterior también tuvo un comienzo difícil antes de encadenar varias victorias. “Nos hubiera gustado llevar algún punto más, creo que como mínimo deberíamos llevar dos”, añadió, antes de señalar que el próximo objetivo es el partido contra el Glasgow en un escenario histórico.
En cuanto a la estrategia, el entrenador enfatizó la necesidad de seguir “insistiendo” en la forma de trabajar que han venido aplicando, ya que “estamos construyendo un equipo competitivo en muchos escenarios”. Giráldez concluyó que el reto es importante y que al equipo le gustan los desafíos, lo que sugiere que el Celta seguirá luchando con la misma intensidad en los próximos encuentros de la competición europea.
