El FC Barcelona ya está en ruta hacia Londres para la gala del Balón de Oro. La delegación, que se desplaza en vuelos privados, incluye a la máxima autoridad del club, el presidente Joan Laporta, junto a los vicepresidentes Rafa Yuste y Elena Fort, y a los directivos Xavier Barniol y Xavi Puig. Con ellos viajan los miembros del área deportiva Bojan Krkic, Alejandro Echevarría, Enric Masip y Marc Vivés, así como todos los jugadores y jugadoras nominados al premio, salvo Lamine Yamal, quien ya se encontraba en la capital británica el domingo, y Pau Cubarsí, que permanece en casa para descansar.
Entre los candidatos del Barça se encuentran Lamine Yamal, Pau Cubarsí, Rodrigo Hernández, Joan García, Cata Coll, Esmee Brugts, Patri Guijarro, Caroline Graham Hansen, Claudia Pina, Ewa Pajor, Vicky López, Clara Serrajordi y Pere Romeu. La lista abarca tanto a la plantilla de primera como a la de la segunda categoría, reflejando la profundidad del plantel en todas las posiciones. La presencia del club en la gala se produce tras la exitosa campaña en la que el equipo ha logrado consolidar su posición en la élite del fútbol europeo, con actuaciones destacadas en la Liga, la Champions League y la Copa del Rey.
El vuelo privado partió de la terminal de la aerolínea de lujo a mediodía del lunes, acompañado de familiares y personal del club. El objetivo es asegurar la comodidad y la seguridad de los delegados, permitiéndoles centrarse en la celebración sin las distracciones habituales de los desplazamientos comerciales. La noche en Londres promete ser histórica para el Barça, con la posibilidad de que varios de sus jugadores y jugadoras reciban reconocimientos individuales por su rendimiento durante la temporada.
El club ha enfatizado la importancia de la gala como plataforma para destacar el talento de sus atletas y reforzar la imagen internacional del Barça. Se espera que la delegación participe en los eventos de networking y en las ceremonias de premiación, donde los jugadores podrán compartir sus experiencias y agradecer a los aficionados. Con la presencia de la dirección y los jugadores, el FC Barcelona busca consolidar su reputación como uno de los equipos más respetados y premiados del mundo.