El Alavés logró empatar el encuentro contra el Atlético de Madrid gracias a un polémico penalti convertido por Lucas Boyé justo antes del descanso. El gol, que se produjo en la última jugada de la primera mitad, dejó a los aficionados del club vasco con dudas sobre la legitimidad de la acción, ya que el VAR revisó la jugada en dos ocasiones antes de confirmar el tiro.
El incidente se originó tras una falta que se produjo cuando Le Normand se abalanzó sobre Toni Martínez, provocando que ambos jugadores cayeran al suelo. La controversia surgió cuando la televisión mostró imágenes que sugerían que el delantero del Alavés podría haber sido el que empujó el balón desde la zona de penalti, lo que habría invalidado la acción. Sin embargo, el VAR descartó esa posibilidad y confirmó que la jugada era válida. El árbitro Quintero González, en el campo, confirmó la decisión tras la revisión.
Con el gol de Boyé, el marcador quedó empatado 1‑1. El gol llegó en un momento crucial, ya que el Alavés estaba a punto de salir al descanso con una ventaja de un punto sobre el Atlético. La remontada se hizo posible gracias al penalti, que fue el segundo de Le Normand en la temporada. El primero lo había anotado en el Metropolitano contra el Villarreal, donde el delantero del club castellano también había sido expulsado tras la acción.
El Alavés, que había igualado el marcador en la primera mitad con un gol de Grimaldo, ahora se enfrenta a la segunda mitad con la esperanza de mantener el empate o incluso remontar. El Atlético de Madrid, por su parte, deberá reaccionar rápidamente para evitar que el Alavés busque la victoria en la segunda mitad. El partido continuará con la misma intensidad, y los equipos tendrán que decidir cómo manejar la situación tras el polémico penalti que ha marcado la primera mitad.
