El Atlético de Madrid se mantuvo invicto en su jornada de LaLiga al vencer al Espanyol por 1‑0 en el RCDE Stadium, gracias a un gol de Álex Baena en el minuto 89. La victoria, que alargó la racha de triunfos del equipo dirigido por Diego Simeone a seis partidos consecutivos, incluyó un triunfo en la Champions League contra el Manchester United, y dejó al entrenador del Espanyol, Manolo González, con una sensación de frustración ante la contundencia del resultado.

El encuentro comenzó con un dominio claro del Atlético, que no tardó en cerrar la portería del portero fortuñista, Fortuño. En los primeros minutos, el delantero del Espanyol, Kang‑In Lee, disparó un tiro alto tras una dejada de Jonathan David, y el propio David también logró un disparo cercano al 5’, aunque sin lograr marcar. La defensa del Espanyol, compuesta por cinco jugadores, se mostró incapaz de generar oportunidades concretas, salvo un cabezazo de Bryan Zaragoza que provocó un “oh” en la grada. El Atlético, por su parte, mostró un juego ofensivo con intentos de Kang‑In y Giuliano, ambos neutralizados por la solidez de Fortuño.

El primer tiempo concluyó sin goles, con el único momento destacado siendo un remate de Jonathan David que apenas tocó el travesaño y un disparo de Cabrera que también falló el larguero. Tras el descanso, Simeone realizó cambios tácticos, sustituyendo a Dani Martínez y a Lookman por Grimaldo y Julián, y en la segunda mitad introdujo a Llorente en lugar de Barrios, quien estaba recuperándose de una lesión miofascial. El equipo visitante continuó presionando, pero sin lograr concretar.

El gol llegó cuando Baena, que había sido introducido como sustituto, aprovechó una oportunidad en el 89’ para colocar el balón dentro del arco con un disparo preciso con su pierna derecha. El gol fue suficiente para asegurar la victoria y mantener la racha de victorias del Atlético en LaLiga. El resultado también marcó la segunda victoria consecutiva del equipo en la Champions League, lo que refuerza su posición en la competición europea.

El Espanyol, por su parte, tuvo una actuación marcada por la falta de oportunidades y la defensa que permitió que el Atlético mantuviera su dominio. El entrenador González, que había elogiado el “partido excelente” de Fortuño en el Málaga, se vio obligado a retirarse de los jugadores Drkusic y Hinojo en el 64’ por razones de rendimiento. A pesar de los esfuerzos del equipo, el resultado final dejó al Espanyol con una sensación de “más tocado que nunca” y la necesidad de revisar su estrategia para la próxima jornada.

Mundo DeportivoEste artículo fue reescrito y localizado por ScoreLens a partir del reporte original.
Leer original ↗ ← Volver a noticias