El técnico de la Roma, Gian Piero Gasperini, expresó su frustración tras el empate 4‑4 con el Real Madrid en la fase de grupos de la Champions League. El encuentro, que se definió en los últimos siete minutos con tres goles de la casa, dejó al italiano con la sensación de que el equipo español había aprovechado una oportunidad que no se le había presentado antes.
Gasperini recordó que, durante la mayor parte del encuentro, la Roma había mantenido una defensa sólida y había creado numerosas ocasiones de gol. “Teníamos muchos espacios para atacar a campo abierto”, afirmó. “El Real Madrid estaba desesperado y metió a todos los delanteros que tenía, lanzándolos al ataque. En ese momento, sólo tenían esa arma; no había otras alternativas”. El entrenador reconoció que el equipo español había jugado de forma efectiva, aunque el resultado le dolía.
El momento crítico llegó cuando la Roma lideraba 3‑1 en el minuto 83. Gasperini señaló que el Real Madrid había capturado el balón en una posición pasiva y, con una jugada rápida, logró anotar tres goles en siete minutos. “Eso es lo que realmente fastidia”, comentó. “Nosotros podríamos haberlo hecho mejor, porque en la primera parte también concedimos bastantes córneres y nos defendimos bien, sin que hubiera peligro en ningún momento”. Añadió que había una cuarta ocasión en la que el balón salió a apenas dos centímetros, lo que subraya la estrechez de la defensa romana en ese tramo.
El técnico italiano también hizo referencia a la experiencia del año anterior, cuando la Roma había sufrido situaciones similares. “Faltó algo de personalidad”, explicó. “Había que saber resistir y mantener la ventaja con contundencia”. Gasperini concluyó que, a pesar del resultado, el equipo estuvo a la altura y que “fuimos muy superiores a ellos” en la mayor parte del partido.
Con la derrota, la Roma permanece en la zona de descenso de la fase de grupos, mientras que el Real Madrid avanza a la siguiente ronda con un punto más. El próximo desafío de la Roma será demostrar su capacidad de mantener la ventaja y evitar que los momentos finales vuelvan a determinar el resultado.
