El técnico portugués José Mourinho enfrenta un reto en el centro del campo del Real Madrid tras cuatro encuentros en los que la pareja de mediocentros Fede Valverde y Aurélien Tchouaméni no ha logrado el equilibrio esperado. Los resultados han sido tres victorias y una derrota, pero la sensación de “desgobierno” se ha mantenido, como se evidenció en la remontada de 3‑4 contra la Roma, donde el equipo blanco necesitó un cambio de estructura para lograr la victoria.

El problema se ha manifestado en cuatro partidos distintos: Elche, Atlético de Madrid, Villarreal y Roma. En el encuentro contra el Elche, el Real Madrid ganó 3‑2 con un gol de Carlos Espí, pero la falta de dominio del mediocentro dejó dudas sobre la capacidad del equipo para controlar el juego. Mourinho defendió a Valverde y Tchouaméni, asegurando que cuando el equipo funcionaba, ambos también lo hacían. En el partido contra el Atlético, la situación empeoró, con el Real Madrid impuesto en una zona donde no pudo establecer su autoridad. En la derrota ante el Villarreal, el equipo se atascó durante minutos sin encontrar continuidad en sus ataques ni un mediocentro que asumiera el mando. Mourinho cambió la alineación, desplazando a Valverde al lateral derecho y colocando a Arda Güler en posiciones más retrasadas, lo que permitió al equipo ganar claridad y vencer por 1‑0 gracias a un gol de Yan Diomande.

La próxima prueba, contra la Roma, volvió a apostar por Valverde y Tchouaméni en la alineación titular, pero el resultado fue una derrota que se convirtió en una remontada de 3‑4. En ese partido, Güler, suplente de inicio, se convirtió en el protagonista de los tres goles finales, con lanzamientos desde la esquina que propiciaron los tantos de Espí, Endrick y Antonio Rüdiger. Su entrada ofreció una alternativa en la circulación, un futbolista dispuesto a recibir, levantar la cabeza y buscar soluciones donde antes predominaban las dificultades para enlazar el juego.

Mourinho ha señalado en varias ocasiones las cualidades de Güler para asumir responsabilidades en la organización del equipo. En septiembre destacó su visión, su capacidad de decisión y la estabilidad que aportaba al juego. En otra ocasión insinuó un cambio de posición del turco, comparándolo con jugadores como Modric o Bernardo Silva, y sugirió que podría evolucionar de una posición de 10 a una de 8 o 6. El entrenador ve en Güler la capacidad de pensar el siguiente pase antes de recibir el anterior, algo que distingue a los organizadores.

El dilema de Mourinho es decidir si seguir insistiendo en la pareja Valverde‑Tchouaméni, que todavía no ha encontrado el equilibrio, o aprovechar la alternativa que le han mostrado en los últimos partidos. Las tres victorias en cuatro encuentros no han despejado las dudas sobre su funcionamiento. Güler ofrece otra posibilidad, no garantizando el orden, pero aportando una idea de cómo encontrarlo. Mourinho ya ha señalado al turco como uno de los futbolistas capaces de organizar el Real Madrid del futuro, y tras los partidos contra Villarreal y Roma, quizá haya llegado el momento de confiarle el presente.

Mundo DeportivoEste artículo fue reescrito y localizado por ScoreLens a partir del reporte original.
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