El Chelsea amplió su racha invicta a 12 partidos en todas las competiciones tras vencer por 2-0 a la Roma en la Liga de Campeones Femenina de la UEFA. La victoria, asegurada por un gol tempranero de la suplente Ellie Carpenter y un cabezazo tardío de Kadeisha Buchanan, mantuvo a las Blues en la cima tanto del grupo de la Liga de Campeones como de la tabla de la Superliga femenina. Si bien el partido careció del brillo de una exhibición clásica del Chelsea, el dominio del equipo fue evidente en las estadísticas: 60% de posesión, 83 pases exitosos hasta el último tercio y seis de 16 oportunidades a puerta en comparación con los tres intentos desviados de la Roma.

La victoria fue un testimonio de la creciente confianza de la entrenadora Sonia Bompastor en la profundidad de su equipo. Después de un comienzo inestable contra el Crystal Palace, donde tuvo que recurrir a Sandy Baltimore y Erin Cuthbert para remontar un déficit en el entretiempo, Bompastor volvió a realizar cambios decisivos contra la Roma. Cambió a Alyssa Thompson y Lauren James por Sjoeke Nüsken y Carpenter, quienes produjeron un impacto inmediato. El gol de Carpenter llegó cinco minutos después de su presentación, y el gol tardío de Buchanan en el minuto 89 selló el resultado. Bompastor también rotó la defensa, reemplazando a la fuera de forma Aggie Beever-Jones con Melvine Malard, un movimiento que ayudó al equipo a mantener la compostura en el último tercio.

El partido destacó la evolución de la identidad táctica del Chelsea. El club se ha deshecho de varios nombres veteranos como Sam Kerr, Millie Bright y Niamh Charles, y ha incorporado jugadores que encajan en la visión de Bompastor, incluidos Malard, Giulia Dragoni y Manaka Matsukubo. Una vez finalizado el período de transición, el equipo ahora está completamente bajo el control de Bompastor, y los resultados sugieren que la nueva combinación de experiencia y juventud está comenzando a funcionar. La solidez defensiva del equipo también ha mejorado, con la portería a cero en la Liga de Campeones y sólo cuatro goles encajados en la Superliga femenina hasta el momento, la cifra más baja de la competición.

Bompastor elogió la adaptabilidad del equipo y señaló que "es importante llegar a la segunda mitad con soluciones y la mentalidad para cambiar las cosas". Reconoció que la primera parte no estuvo a la altura, pero confió en que el equipo pueda “matar el partido un poco antes” si mantiene el mismo nivel de intensidad. El alto nivel del club significa que incluso una victoria por 2‑0 se considera una oportunidad perdida, lo que subraya la ambición que impulsa al equipo.

Con una racha invicta de 12 partidos y el club anotando 21 goles en la liga, el estado de forma actual del Chelsea lo posiciona como un fuerte contendiente por títulos nacionales y europeos. Los próximos partidos pondrán a prueba si el equipo puede mantener este impulso y seguir aprovechando el progreso observado bajo el liderazgo de Bompastor.

ESPNEste artículo fue reescrito y localizado por ScoreLens a partir del reporte original.
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